En la galería de los inolvidables del balompié hay reservado un puesto para el colombiano Efraín Elías Sánchez Casimiro, más conocido en su tiempo de jugador activo como el famoso ‘Caimán de Boedo’ o las ‘Tenazas Colombianas’.
Quien fue por algo más de tres lustros el portero insustituible de todos los seleccionados nacionales de mayores, nació en Barranquilla el 27 de febrero de 1926. Luego de sus primeros pasos en el equipo aficionado Caldas, de su tierra natal, pasó a tener cupo en la división de mayores en el año 47. Próximo a cumplir 22 años, fue convocado por el técnico Lino Talioli, quien no era propiamente su mecenas en el balompié, para integrar la selección nacional al Campeonato Suramericano de 1947 con sede en el puerto ecuatoriano de Guayaquil. En ese certamen nuestro país cumplió un pobre desempeño, pero pese a ello y a las goleadas que se recibieron en contra, la figura de Efraín ‘Caimán’ Sánchez rayó a gran altura.
En el Suramericano antes citado, Colombia perdió frente a Argentina por marcador de 0-6. Ese día estuvieron en la ‘banca’ del cuadro gaucho Angel Perucca y René Alejandro Pontoni, poco tiempo después, figuras rutilantes del Independente Santa Fé en los albores del balompié profesional de nuestro medio. A instancias de ellos, ‘Caimán’ Sánchez orientó sus pasos hacia el fútbol de Argentina.
En 1948 entró a defender el arco del prestigioso San Lorenzo de Almagro, desplazando del puesto de titular al consagrado Mierko Blazina. De todos los partidos jugados por Sánchez durante esa estelar incursión por el fútbol del Río de la Plata, se recuerda con especialidad el empate a cero goles contra el poderoso River Plate y el triunfo frente al Boca Juniors por 1-0.
Por razones de salud de su esposa, ‘Caimán’ Sánchez retornó a Colombia en 1949. Por esos días se vinculó al América de Cali y posteriormente al Independiente Santa Fé. A comienzos de la década del 50 tuvo un fugaz paso por las filas del Deportivo Cali.
No obstante su enorme calidad, Efraín Sánchez sólo llegó a conocer la condición de campeón en el año 1955, haciendo parte del más ‘poderoso’ Deportivo Independiente Medellín de todos los tiempos. El ‘Caimán’ con la divisa roja de Antioquia hizo su estreno en el estadio Atanasio Girardot el 26 de septiembre de 1954, aunque ya había actuado con el cuadro paisa en una gira por el Perú. Esa tarde se jugó el clásico frente al Atlético Nacional. Triunfaron los ‘Verdolagas’ por 1-0, anotación del cañonero argentino Carlos Alberto Gambina, quien al final del año se consagró, además de campeón con Nacional, el máximo artillero del torneo con 21 goles, seguido por Antonio Sacco con 19.
El Campeonato Suramericano de Mayores del año 57 tuvo cumplimiento en marzo, en Lima. Colombia retornó al evento luego de siete años de ausencia. En ese certamen ‘Caimán’ Sánchez fue catalogado como el mejor portero. El triunfo sobre Uruguay por 1-0, gol de Carlos Arango, su gran compañero desde 1947, se debió en gran parte a la excepcional actuación de Sánchez, quien salió del Estadio Nacional en hombros de los aficionados. Fue su mejor partido individual y dicho por él.
Y ante Brasil, pese a perder Colombia por 0-9, el famoso ‘Caimán’ Sánchez fue catalogado unánimemente, por la crónica deportiva peruana, como la figura del campo. Qué habría sucedido de no estar Sánchez Casimiro en el arco de Colombia...?
En ese mismo año de 1957, Colombia comenzó su participación en las eliminatorias para el Mundial de Fútbol, Suecia-58, frente a Uruguay y Paraguay. Pese a quedar eliminados, Sánchez fue nuevamente gran figura. En el partido de vuelta frente a Uruguay en el estadio Centenario, el portero costeño mantuvo un heroico empate a cero goles hasta el minuto final, cuando el mundialista Oscar Míguez lo derrotó en el cobro de un tiro penal. Fue tanto el temor de los demás jugadores ‘Charrúas’,que dieron la espalda al arco de Colombia, para no ver el resultado de la jugada.
Cuatro años más tarde, en las eliminatorias frente a Perú, Efraín Sánchez, en el estadio de Lima, campo que siempre le fue propicio, cumplió en forma magistral. A su arrojo, a sus reflejos, a su temeridad, se debió en muy buena parte el marcador final de 1-1, con el cual el equipo orientado por Adolfo Pedernera alcanzó el cupo definitivo para Arica (Chile), Mundial del 62, donde volvió a ser el portero titular frente a Uruguay, Unión Soviética y Yugoeslavia.
Además de los equipos anteriormente citados, Efraín Sánchez militó en las filas del Atlético Junior, Millonarios y Atlas de Guadalajara, México, a finales de la década del 50.
Luego de abandonar la práctica activa del fútbol, incursionó exitosamente como técnico. Al lado de Antonio Julio de la Hoz dirigió el equipo juvenil de Colombia al Campeonato Suramericano Juventud de América de comienzos del año 1964, certamen en el cual por primera vez un equipo criollo derrotó a su similar de Argentina por marcador de 2-1. Ese mismo año, sobre las postrimerías del torneo de la Dimayor, asumió la dirección de Millonarios y alcanzó la cuarta estrella consecutiva para ‘Los Embajadores’ en la década del 60, pues las tres anteriores fueron obra del médico Gabriel Ochoa Uribe.
Su mayor éxito como entrenador lo concretó en 1975, cuando logró para nuestro país el sub-tìtulo suramericano de fútbol, categoría de mayores, luego de celebrar tres partidos frente al equipo del Perú, el 28 de octubre, en el campo neutral de Caracas.