Entre el 8 y el 21 de septiembre de 1980, el equipo de Freskola, integrado por los ciclistas Rafael Acevedo, Fabio Arias, Rogelio Arango, Alfonso Flórez Ortiz, José Patrocinio Jiménez, Julio Alberto Pubiano y Antonio Londoño, tal como lo hiciera el ‘Maestro’ Adolfo Pedernera con el fútbol,
partió definitivamente en dos la historia del pedalismo colombiano: antes y después de Francia 1980.
Ese puñado de calificados ciclistas, bajo la orientación técnica del antioqueño Raúl Mesa Orozco, viajó al viejo mundo para tomar parte en la XIX versión del Tour de L’Avenir, la carrera por etapas, para ciclistas aficionados, más importante del mundo.
En la prueba se hicieron presentes deportistas de 18 países. El programa fijado por los organizadores de la competencia comprendía un recorrido de 1.578 kilómetros, divididos en 12 etapas, 19 metas volantes y 31 premios de montaña.
Desde antes de iniciarse la carrera, los diversos medios especializados comenzaron a especular sobre el sensacional duelo entre colombianos y soviéticos, estos últimos dominadores absolutos del evento en sus dos más recientes versiones.
El equipo soviético, orientado por el campeón olímpico de 1960 en Roma, Víctor Kapitonov (ganó aquella carrera en forma increíble) presentó como principal figura a Sergei Soukhoroutchenko, más conocido como ‘Suko’, dada la enorme dificultad para pronunciar su apellido. Llegó al Tour en su condición de vencedor en las dos últimas ediciones (1978, 1979), además de campeón olímpico en la prueba de ruta de los Juegos de Moscú, dos meses antes, con margen de 2m 58s, el más holgado desde los Juegos de 1928. ‘Suko’ había sido elegido en 1979 como el mejor ciclista aficionado del mundo, por la Unión Ciclística Internacional.
La auténtica ‘guerra’ colombo rusa se presentó a partir de la tercera etapa, cumplida entre Villie Morgon y Saint Etienne. El Tour adquirió una fisonomía muy diferente a la vivida en los dos últimos años, cuando el escuadrón soviético dominó a su antojo a los demás ciclistas europeos. José Patrocinio Jiménez, Julio Alberto Pubiano y Alfonso Flórez Ortiz, libraron sensacional duelo frente a Galaletdinov, al final vencedor de la etapa y frente al temido ‘Suko’.
Al concluir la quinta etapa entre Saint Trivier Sur Moignans y Divernne Les Bains, con trazado de 174 kilómetros, el santandereano Alfonso Flórez Ortiz alcanzó el liderato del Tour, con ventaja de 33 segundos frente al soviético Ramazán Galaletdinov y ampliando la diferencia en tiempo, que ya había tomado anteriormente, frente al bicampeón ‘Suko’.
La aparición de los primeros puertos montañosos en Los Alpes estimuló a los corredores de Colombia. El tramo de 143 kilómetros entre Divonne Les Bains y Morzine, concluyó con el triunfo del José Patrocinio Jiménez, mientras Alfonso Flórez, tercero en la raya de meta a pocos segundos de su compatriota, consolidó el liderato, que pasó a reflejar una ventaja de 1m 59s frente al checo Jiri Skoda. ‘Suko’, el rival a derrotar desde el comienzo, cayó al séptimo lugar, alejado de Flórez Ortiz en 6m y 41s.
Las sucesivas etapas jamás representaron un peligro inminente para la privilegiada posición del ‘Santandereano de Plata’, como se identificaba a Flórez Ortiz en el mundo del pedal, quien magistralmente orientado por el estratega Raúl Mesa y secundado en todo momento por sus compañeros de equipo, hizo lo justo en cada jornada.
La etapa final de 94 kilómetros entre Villie La Grand y Divonne Les Bains, fue el auténtico ‘paseo de la victoria’ para Alfonso Flórez, quien automáticamente se constituyó en el primer ciclista latinoamericano ganador de la competencia de ciclismo para aficionados más importante de Europa, con un tiempo global de 41h 04m y 58s, dejando el subtítulo al campeón olímpico ‘Suko’, con retardo de 3m y 10s.
El pedalista bumangués entró así a compartir honores en el historial de la carrera gala, al lado de figuras de la categoría mundial de Felice Gimondi, vencedor en 1963 y Joop Zootemelk, galardonado en 1969.
Como una gran revolución dentro del ciclismo europeo fue catalogado el triunfo de los ciclistas colombianos y en especial la actuación del ‘Pequeño Diablo’ haciendo referencia a Alfonso Flórez.
Los periódicos colombianos registraron a todo lo ancho de sus primeras páginas el éxito deportivo en Francia. El Espectador tituló:
Triunfo Deportivo Mundial de Colombia. Por su parte El Colombiano, también en primera página rotuló: ‘¡Flórez Colombia!,¡Flórez Colombia!. El Tiempo, a gran tamaño tituló: ¡Apoteosis! Colombia se llenó de gloria en carreteras de Europa y acabó con mito ruso.
La prensa europea también se desbordó en elogiosos comentarios. Le Fígaro escribió:
Sorprendentemente el corredor colombiano Alfonso Flórez ganó el Tour de L’Avenir, valiéndose de sus aptitudes como escalador y respaldado por un poderoso equipo, una táctica poco usual en el ciclismo y aprovechando al máximo los errores cometidos por los soviéticos.
Este gran campeón colombiano, vencedor también en la Vuelta a Colombia de 1979 y 1983, así como sub-campeón de la misma en 1978 y 1980, nació en Bucaramanga el 6 de noviembre de 1953 y murió asesinado en Medellín el 23 de abril de 1992, a la temprana edad de 38 años, 5 meses y 17 días.