Después de pasar por el pórtico de la Selección Valle de comienzos de la década de 1950, hombres de la talla de Marino Lozano, Héctor ‘La Sombra’ Martínez, Fredy Escobar e Ingelman Benítez, entre los más recordados, hacía 1957 o 1958 emergió la figura de Carlos Montaño, un arquero que con el discurrir de los meses y los partidos, se fue consolidando como uno de los jugadores más portentosos en su difícil puesto.
Al cuidado del arco de la Selección Valle cumplió memorables actuaciones, especialmente en los reñidos duelos regionales con el conjunto de Antioquia y algunos partidos amistosos de carácter internacional, como el protagonizado el 27 de abril de 1958, cuando la Selección Valle goleó al Sporting Cristal del Perú, que tenía en sus filas a hombres como el sensacional portero Asca y otros bien conocidos en el medio colombiano como ‘Tachero’ Martínez, Raúl Pini, Jorge Lama y Vides Mosquera. Esa tarde ganó el equipo aficionado del Valle por ‘paliza’ de 5-0.
Eran las época donde el equipo valluno contaba con jugadores como Faustino ‘Tino’ Abadía, Oscar Cuevas, Rogelio ‘Daguía’ Sinisterra, Juvenal Andrade, Marino Klinger, Delio ‘Maravilla’ Gamboa, Mario Vásquez, William Soto, Alberto ‘Cóndor’ Valencia, etc. Todos ellos con la orientación del ya fallecido ‘Marqués’, el gran Carlos Tulio Obonaga.
Después de una inicial vinculación como portero profesional al Deportes Tolima de Ibagué, sus mejores años los vivió en las toldas de América de Cali. El inolvidable ‘indio’ Carlos Montaño fue la atracción taquillera del torneo profesional de 1960. Gracias a su formidable desempeño, además de una extrema defensa compuesta por los argentinos Jorge Mousegne y Arcángel Brittos, el onceno de los ‘Diablos Rojos’ salió por primera vez sub-campeón profesional de Colombia. Montaño, en 44 partidos oficiales del torneo, disputado a cuatro rondas, solamente permitió 42 goles en contra. Menos de una anotación por juego.
Tan bueno sería Carlos Montaño bajo los tres palos y su zaga, que Santa Fé, teniendo como portero al corpulento golero gaucho Leonardo Bevilacqua, encajó 64 goles en contra y con todo y eso el equipo ‘Cardenal’ fue campeón, con seis puntos de margen frente a los rojos de la capital del Valle.
Luego de la reaparición del Deportivo Cali en el panorama del fútbol colombiano en febrero de 1959, Carlos Montaño hizo parte de los jugadores que protagonizaron, luego de tres largos años de receso, una nueva versión del clásico vallecaucano. Ese partido concluyó con victoria verdiblanca por marcador de 4-1. Esa tarde el ‘verdugo’ de Carlos Montaño fue René Seghini con tres dianas y Alberto ‘Cóndor’ Valencia. Por América concretó el gol de la honrilla Manuel ‘Tinta’ González. Corría el 17 de mayo del citado año 59.
Después de su espléndida época en el América, al punto de ser convocado por el técnico gaucho Adolfo Pedernera para hacer parte del equipo de Colombia a las eliminatorias mundialistas con Perú, de cara al Campeonato Mundial de Chile 1962, al lado del veterano Efraín ‘Caimán’ Sánchez, el sensacional ‘indio’ Montaño se vinculó a las toldas del Deportivo Pereira, posteriormente al Deportivo Cali, conjunto con el cual disputó solamente 10 partidos y por último al Once Caldas de Manizales. Al final de su brillante carrera como arquero, estuvo un corto tiempo en el balompié del Ecuador.
Pero como para no ‘quedar en deuda’ con ninguno de los tres (en esa época equipos del Valle del Cauca) Carlos Montaño tuvo también un efímero paso por las huestes del inolvidable Boca Juniors, el bien denominado ‘Ciclón Vallecaucano’. Allí actuó al lado de figuras como Carlos Portela, Miguel Panesso, Héctor Inocencio Pérez, Carlos Fresquet, Pedro Palacios, Humberto Cuenca, etc. Un Boca Juniors que trató de reaparecer hacia el año de 1964.
Carlos Montaño, un hombre inolvidable como portero, de actuaciones sensacionales y atajas acrobáticas, murió en Cali el 9 de diciembre de 1999.