El domingo 11 de octubre de 1981 se efectuó en siete estadios del país la 17ª. jornada del torneo profesional de fútbol colombiano, identificado en ese tiempo como ‘José Chalela Chalela’, en homenaje al importante dirigente fallecido tiempo atrás.
En el estadio ‘Atanasio Girardot’ se vivió una nueva versión del tradicional ‘clásico’ paisa, entre Atlético Nacional, ubicado en el segundo puesto del tablero, Grupo ‘A’ y Deportivo Independiente Medellín, instalado en el cuarto puesto del Grupo ‘B’. Una diferencia de sólo dos puntos.
Minutos antes del partido, que fue presenciado por 21.140 aficionados, el saque de honor estuvo a cargo del piloto nacional, Roberto José Guerrero, por aquellos días en el apogeo de su carrera deportiva.
La responsabilidad del equipo Independiente Medellín, como técnico, recaía en la persona de Jorge Héctor Olmedo Méndez, quien ya había dejado la práctica activa del fútbol, mientras en el conjunto ‘Verdolaga’ la misma función estaba repartida entre el colombiano Darío López y el argentino Oswaldo Juan Zubeldía. Eras épocas de jugadores como Luis Gerónimo López, José ‘El Boricua’ Zárate, Alonso ‘Pocillo’ López, Oscar Ramón Fornari, Alcides Saavedra y Jaime Arango en las toldas del ‘Poderoso de la Montaña’, mientras en las huestes nacionalistas figuraban hombre de reconocida trayectoria como el portero Lorenzo Carrabs, Héctor Dragoneti, Víctor Luna, Norerto Peluffo, Pedro Sarmiento, César Cueto, Pedro Juan Ibarguen, Hernán Darío Herrera y Luis Fernando Suárez, hoy técnico del seleccionado nacional del Ecuador.
Luego de un período inicial con marcador de 2-0, favorable al Deportivo Independiente Medellín, anotaciones de Manuel Pereyra de tiro penal y Eduardo Quiroga, a la postre el ‘clásico’ regional concluyó con el triunfo del ‘Poderoso’, por anotación final de 4-3. El resto de las anotaciones, segundo tiempo, fueron obra de Oscar Ramón Fornari y Jaime Arango para los ‘Rojos de la Montaña’, en tanto que los tres goles nacionalistas fueron logros del chocoano Pedro Juan Ibarguen en dos ocasiones y Héctor Dragonetti.
El partido se caracterizó por las múltiples expulsiones: el peruano César Cueto por reclamos airados al árbitro central, Orlando Sánchez. Igual sanción para Hernán Darío Herrera y Luis Fernando López. Todo en la fase inicial y al final de la misma. Para los 45 minutos definitivos el equipo ‘Verdolaga’ salió al campo con solamente ocho jugadores. Muy pronto Víctor Luna y ‘Boricua’ Zárate se fueron a las manos y ambos fueron marginados del juego. En vista de lo anterior el ‘clásico’ se redujo a siete (7) jugadores por parte de Atlético Nacional, frente a diez (10) del Deportivo Independiente Medellín.
Todo este escabroso discurrir del juego motivó un escandaloso episodio del cual fueron protagonistas el presidente del equipo ‘Verdolaga’, Hernán Botero Moreno y un miembro de la junta directiva del mismo equipo y comisario internacional de automovilismo, Gilberto Molina, quienes brazos en alto enseñaron, desde la pista atlética, manojos de billetes en dólares, significando con ello que el árbitro se había dejado ‘comprar’ para dirigir el juego.
Pese a que inicialmente el alto dignatario del equipo verde de Antioquia declaró que ‘fue una forma de protestar por al actuación del árbitro’, ante la crítica unánime que su actitud despertó en todo el país, se mostró arrepentido argumentando que ‘son cosas que uno hace sin pensar en las consecuencias, por el entusiasmo que despierta el fútbol y el amor a una divisa’.
A raíz de estos hechos, el Tribunal de Penas de la Dimayor impuso una multa de diez mil ($10.000,oo pesos) a Botero Moreno, por ‘actitud irrespetuosa’.