A Jorge Mario Zagalo le correspondió en el mundo del balompié una suerte enorme. Fue campeón del mundo como jugador activo en 1958 y 1962, con el seleccionado nacional del Brasil. Coronó su éxito como director técnico, al llevar a la escuadra de su país al tri-campeonato del mundo en México-1970.
Zagalo nació en Maceio, capital del Estado de Alagoas el 9 de agosto de 1931. Pasó a la entonces capital Río de Janeiro, siendo muy joven. Se inició como jugador en 1948, en las divisiones inferiores del América de Río, equipo en al cual actuó por algunos meses el portero colombiano Gabriel Ochoa Uribe.
Transferido al poderoso equipo del Flamengo, ganó los títulos de la Liga de Río, en 1954 y 55.
Tres años más tarde en 1958, fue llamado por el técnico Vicente ‘El Mago’ Feola al equipo nacional brasileño. Desplazó de la formación titular a un jugador considerado inamovible: José Macía, ‘Pepe’.
Al regresar al Brasil, ya campeón del mundo en Estokolmo, pasó a las toldas del Botafogo de Río, por una cifra fabulosa para la época. Para el Mundial de 1962, en territorio chileno, fue convocado nuevamente por el estratega Feola. En ese torneo Brasil retuvo el cetro mundial del balompié.
En 1966, cuando Brasil experimentó el descalabro de Inglaterra, el otrora glorioso técnico Vicente Feola fue vituperado a diestra y siniestra por el encolerizado pueblo brasileño. Por esos mismos días Zagalo asumió la dirección técnica del Botafogo en sus divisiones menores. Muy pronto pasó a regir los destinos de la primera escuadra profesional Allí brilló una vez más. Sacó a Botafogo campeón de la Copa Estado de Guanabara y del torneo estatal.
Mario Zagalo, en 1970, fue técnico campeón mundial, cuando estaba a escasos dos meses de cumplir 39 años de edad.
Hoy Zagalo, siempre activo al lado de sus jugadores, está muy próximo a los 75 años.