El domingo 10 de noviembre de 1991 terminó en Ciudad de México
la famosa prueba de ciclismo conocida como Ruta de México, certamen deportivo en el cual participaron 117 pedalistas en representación de 12 países. Luego de cubrir un trayecto total de 2.544 kilómetros en 18 días, llegaron a la meta 75 sobrevivientes.
Después de un prolongado receso de 19 años (Alvaro Pachón fue campeón por segunda vez en 1972 bajo la orientación de Leandro Coco) el ciclismo de Colombia volvió a ejercer total dominio en la competencia azteca, con un equipo de figuras jóvenes, patrocinado por Manzana Postobón y que venía de lograr el año anterior igual galardón por escuadras, en la misma prueba.
Bajo la dirección técnica del José Alfonso ‘El Pollo’ López la sexteta gaseosa se integró con Federico Muñoz, Gerardo Moncada, Efraín Rico, Jorge León Otálvaro, Julio César Ortegón y Arsenio Chaparo.
Hacia la mitad de la Vuelta y luego del obligado día de descanso en Guadalajara, la carrera se reanudó con un sólido líder, el mexicano Domingo González. Al día siguiente, el técnico colombiano salió con sus hombres decidido a protagonizar una auténtica batalla entre las ciudades de Morelia y Querétaro, distantes 200 kilómetros. Desde la partida, Julio César Ortegón y el norteamericano Peter Davis, del equipo Spago se lanzaron en temeraria pero inaplazable fuga, tratando de recuperar minutos muy valiosos perdidos en otras jornadas.
La mayor parte de la jornada discurrió sobre terreno llano, en plena autopista, a 1.800 metros de altura sobre el nivel del mar y con temperatura promedio de 15 grados centígrados. Kilómetros a kilómetro la fuga de la dupla colombo-norteamericana fue acumulando tiempo precioso, tanto que a 25 kilómetros de la raya de meta la diferencia llegó a ser de 12 minutos y 11 segundos, motivo por el cual el colombiano Ortegón, en forma transitoria y sobre la marcha, alcanzó el liderato de la Vuelta, desplazando al azteca Domingo González.
En la meta de Querétaro la etapa fue para el norteameicano Davis, seguido muy de cerca por el manizaleño Ortegón. Ambos ciclistas consolidaron al final una ventaja de 9 minutos y 50 segundos, frente a un grueso lote de competidores. Gracias a esta consagratoria actuación, Ortegón escaló once puestos en la clasificación general individual, instalándose a 3 minutos y 15 segundos del puntero mexicano González, pero restando por disputarse la denominada ‘etapa reina’ entre Cuernavaca y Ciudad de México.
Esa jornada se cumplió el sábado 9 de noviembre, sobre una distancia de 88 kilómetros, siendo 35 de ellos en empinada cuesta hacia el Cerro de las tres Marías, a 3.000 metros de altura sobre el nivel del mar. Allí, en un terreno propicio a sus condiciones, Julio César Ortegón enseñó toda su capacidad. Fue entonces cuando claudicaron de inmediato el azteca Domingo González, líder durante nueve jornadas y el español Francisco Pérez. Para refrendar su superioridad en la montaña, Ortegón ganó la etapa, penúltima de la carrera, con tiempo de 2 horas, 18 minutos y 20 segundos, aventajando por más de 9 minutos al anterior puntero de la competencia.
La etapa final, un circuito que reunió cerca de 600.000 personas, con punto de partida y llegada frente al palacio de gobierno en la Plaza de la Constitución o Zócalo, en el sector histórico de Ciudad de México, no representó ningún cambio en la clasificación general final.
El título de campeón en la prueba Rutas de México de 1991, pasó de inmediato a constituirse en el triunfo internacional más importante para Julio César Ortegón, un hombre que apareció en el panorama deportivo nacional en la Vuelta de la Porvenir de 1985. Su primera incursión internacional importante fue en el Premio Guillermo Thell-1988, una afamada carrera a nivel aficionado, que se disputa en Suiza. Allí fue 13º., ganando la clasificación de mejor corredor joven. Un año más tarde, su mejor antecedente consistió en salir triunfado en la XIV Vuelta a Chile, competencia en la cual ganó dos etapas. Ese mismo año se ubicó en la décima casilla de la Vuelta a Costa Rica. Además de lo enumerado, Ortegón venía de consagrarse como sub-campeón Centroamericano y del Caribe de Ruta en los XVI Juegos, celebrados en México en 1990. En esa carrera alcanzó medalla de plata para Colombia, al registrar un tiempo de 4h-17m-15s, el mismo del campeón de aquella prueba, el azteca Juan M. Camacho.
Para el título del cual se conmemoran hoy 15 años, el campeón Ortegón empleó un tiempo global de 61 horas, 14 minutos y 41 segundos, ubicándose como sub-campeón Federico Muñoz también colombiano, a escasos 47 segundos. El propio Muñoz se consagró campeón de los premios de montaña y combatividad. Por equipos, la escuadra del ‘Pollo’ López se apoderó de la Vuelta, ratificando la campaña colectiva del año anterior.
Con su triunfo, Julio César Ortegón pasó a suceder en el reinado de la prueba Rutas de México al azteca Raúl Alcalá, vencedor en las dos primeras ediciones, cumplidas en 1989 y 1990.
El mexicano Miguel Arroyo, del equipo Superior, que era el favorito al iniciarse la prueba, se ubicó finalmente en la quinta casilla de la general individual, con retardo de 2m y 13s frente a Ortegón. El ex líder Domingo González culminó en la novena posición. Nélson ‘Cacaíto’ Rodríguez, corriendo por el equipo Superior, obtuvo la 4ª. posición, con retardo de 01m y 10s frente al manizaleño Ortegón.
Julio César Ortegón nació en Manizales, en el hogar el boyacense Julio César Ortegón y la manizaleña Mary Duque, el 1º. de diciembre de 1968.