Desde finales del mes de
octubre de 1974, la ciudad de Medellín se constituyó en la sede del ciclismo mundial, al servir de punto de partida a una competencia de enorme jerarquía, organizada por la firma Polímeros Colombianos, que se denominó II Clásico POC.
Por las páginas de los diversos periódicos del país comenzaron a desfilar, en un plano muy familiar, más cercano a los aficionados nacionales al ciclismo, los nombre de
Felice Gimondi, el mejor ciclista italiano de aquel momento, excampeón mundial de ruta profesional, José Manuel Fuentes, uno de los más calificados escaladores del mundo y campeón de la Vuelta a España de 1972, Domingo Perurena, una de las figuras más importantes del ciclismo ibérico, José González Linares, vencedor del belga Eddy Merckx en un jornada contra el reloj en el Tour de Francia, Vicente López Carril, otro español de grandes ejecutorias y Giovanni Bataglin, un rutero italiano de inmenso futuro.
Se anunció hasta la presencia de Eddy Merckx, quien finalmente no pudo asistir, por estar convaleciente de una herida en la rodilla derecha, sufrida pocas semanas antes de la carrera en territorio colombiano.
Además de estos prestigiosos pedalistas europeos, con el equipo italiano de la Bianchi llegó
Martín ‘Cochise’ Rodríguez, ya toda una figura en el viejo continente, mientras que con la divisa de la Joly Cerámica lo hizo el boyacense Rafael Antonio Niño.
Sobre un trazado de 699,6 kilómetros, distribuidos en cinco etapas, se programó la primera competencia ‘open’ en nuestro país, en la cual alternaron, sin ninguna restricción, los ciclistas profesionales con los aficionados. Al cierre de las inscripciones un total de 61 corredores, entre nacionales y foráneos, se alistaron para tomar la partida.
La primera etapa la ganó Domingo Perurena de España. en reñido embalaje con el vallecaucano Jaime Galeano Rúa.
Nunca había visto tanta gente en una carrera. Fue la primera declaración del ibérico al cruzar la meta y añadió: No sabía de la capacidad de los colombianos que estaban con nosotros. Aguantaron el tren de carrera y en muchas oportunidades fueron ellos quienes impusieron el paso. Por su compostura me sorprendió Galeano.
Restando una jornada para concluir el Clásico, la Vuelta a Oriente por el sector de Santa Helena, se constituyó en el golpe de gracia para los ciclistas del viejo mundo. Al concluir la etapa ganada por Guillermo León Mejía, la clasificación general dejó a Domingo Perurena, líder hasta la jornada anterior, en el puesto 7º., distanciado en 01m y 13 segundos del nuevo puntero, el bumangués Carlos Julio Siachoque, mientras otro opcionado al título, el italiano Felice Gimondi, cayó al puesto 23, alejado en casi 10 minutos.
El tramo final Medellín-La Pintada, sin importar mucho el sentida de ida o regreso, fue por mucho tiempo el meridiano del ciclismo colombiano, la ruta para el verdadero bautismo de sangre de los más aguerridos pedalistas del país. Pero en esta dura jornada, Carlos Julio Siachoque, laureado en Honduras, Costa Rica, el Estado Táchira (Venezuela) y en el Piccolo Giro de Italia, salió a demostrar su real capacidad y a defender de paso el título ya obtenido en la primera edición de la misma Clásica de Polímeros.
Luego de cumplir el primer tramo, y ya de regreso a Medellín, marchó dentro del grupo secundario, donde estaban los más peligrosos rivales con relación al triunfo final. De repente lanzó un feroz ataque en plena trepada y dejó atrás a todos sus adversarios.
Además de triunfar en la última fracción de la prueba, el título general de la carrera fue para Carlos Julio Siachoque con tiempo total de 17h-42m-39s, aventajando por 56 segundos a su rival más cercano, Guillermo León Mejía. Siachoque, por triunfar hace 32 años en tan publicitada competencia internacional, ganó un total de $ 250.000,oo pesos, mientras figuras como Felice Gimondi, el mejor de los extranjeros en el puesto 13º., percibió $ 3.000,oo pesos
La victoria de Carlos Julio Siachoque, frente a rivales tan experimentados, se constituyó en el hecho ciclístico del año. La prueba dejó una imagen internacional muy favorable. Así por ejemplo Juan José Garayalde, comisario de la Unión Ciclística Internacional -UCI- en España, comentó sin rodeos: "Vuestro ciclismo es grande. Me impresionó cómo suben las cuestas. Y la afición también es enorme. No había visto algo parecido. Esto del ciclismo aquí es una locura..."
Carlos Julio Siachoque nació en Bucaramanga el 6 de agosto de 1949. Hoy tiene 57 años cumplidos.