Hasta el último día de competencias, la delegación deportiva de Colombia, a los Juegos Suramericanos, regentados por la Organización Deportiva Panamericana (Odesur) estaba en el segundo puesto de la medallería, escoltando a la embajada local, el equipo de Argentina. Ese puesto como provisional sub-campeón del certamen se debía a la gran actuación, sobre el final del evento, del equipo de pesas.
Brasil en el último minuto y cuando defendía el título de fútbol de salón frente a Paraguay, alcanzó una nueva medalla de oro y con ello superó a Colombia por una sola presea de tan noble metal. Así pues, Colombia del segundo escaño cayó al cuarto. El tercer equipo pasó a ser Brasil. Esa satisfacción brasileña duró bien poco, pues algunas horas después la organización de los Juegos otorgó definitivamente el tercer puesto a la delegación ‘cafetera’ (con 97 medallas de oro) pues a Brasil lo dejaron, ahora sí definitivamente con 96 de oro (cuarto puesto) por una reclamación en un combate de boxeo.
Hasta ese momento todo claro: campeón Argentina con 107 medallas de oro, Venezuela segundo con 98 de oro, tercero Colombia con 97 de oro y cuarto Brasil con 96 del mismo material.
A última hora ha surgido la posibilidad -ya sobre el escritorio- que Colombia logre el sub-título del evento suramericano, pues dos medallas de oro, ganadas por las judocas Margarita Rosa Castro y Liliana Ibarra, fueron contabilizadas como plata. De comprobarse lo anterior, trámite en el cual trabaja activamente la delegación colombiana, el sub-campeonato total de los Juegos sería para Colombia con 99 medallas de oro, superando por una sola a Venezuela. Sería la única forma de aventajar al equipos ‘patriota’ pues en preseas de plata y bronce los vecinos del nororiente lograron un mayor número de distinciones que Colombia.
Lástima grande que un evento que trata cada cuatrenio de lograr mayor prestigio tenga, en plena era del computador, deficiencias tan elementales como ésta.