El mundo del fútbol, de la picardía, de la habilidad, de la gambeta prodigiosa, se conmocionó hasta sus cimientos hace 15 años. En La Plata, Argentina, murió el miércoles 4 de diciembre el célebre jugador Orester Omar Corbatta a la edad de 54 años, víctima de un cáncer.
Corbatta, en sus primeros años, se hizo famoso en el equipo Rácing Club, a cuya primera división se incorporó en 1955. Su definitiva consagración se concretó en el Campeonato Suramericano de Lima de 1957, cuando conformó una línea ofensiva de ensueño, al lado de Antonio Valentín Angelillo, Humberto Maschio, Enrique Omar Sívori y Oswaldo Cruz. Fueron campeones, después de superar en la final a Brasil. Ese equipo gaucho venció a Colombia, representada por la Selección Valle, por marcador de 8-2. Por Colombia anotaron Delio ‘Maravilla’ Gamboa y Alberto ‘Cóndor’ Valencia.
En 1963 se incorporó al Boca Juniors, pero ya estaba en su etapa declinante como jugador.
Hacia el año de 1967 se vinculó al Deportivo Independiente Medellín de Colombia y con los ‘Rojos de la Montaña’ tuvo ocasión de intervenir en la Copa Libertadores de América. Fue ídolo de gran parte de los aficionados, en la ciudad de Medellín.
Al final de su carrera deportiva, dedicado a la bohemia le atacó la enfermedad. Pobre y agobiado, pasó largos períodos de sus últimos años en los hospitales públicos, en los cuales se internaba para seguir los tratamientos del cáncer de laringe que padecía.
Hace tres lustros murió un grande del fútbol suramericano: Orestes Omar Corbatta. Hoy tendría 69 años de edad.