En Yokohama, Japón,
el fútbol a gran nivel mundial cerró su ciclo en cuanto al año 2006 corresponde, con una sorpresa mayúscula, inesperada desde todo punto de vista. El equipo brasileño de Internacional, que ciertamente no era el favorito, superó por marcador de 1-0 al Barcelona de España, en la final de clubes del mundo. El gol de la victoria suramericana fue obra del jugador Adriano en el minuto 36 de la fase final, cuando capitalizó un buen pase de su compañero Iarley, quien previamente burló la marca del zaguero Carlos Puyol.
Adriano había ingresado al terreno de juego escasos cinco minutos antes, en reemplazo del capitán del equipo, Fernandao.
Para el equipo catalán, esta fue su segunda derrota por un título mundial, pues anteriormente, en el año 1992, cayó frente a otro equipo brasileño, el Sao Paulo.
Barcelona, inmenso favorito al título, venía de golear por marcador de 4-0 al América de México y todos los augurios lo indicaban como seguro campeón del certamen, dada su categoría y sus prestigiosos antecedentes.
Internacional de Brasil refrendó así su gran campaña en la Copa Libertadores del presente año, la cual ganó con justicia, demostrando que era el mejor equipo, al menos de momento, en el continente suramericano.