El día 31 de diciembre de 1966, hace exactamente 40 años, es una de las fechas deportivas más memorables para Colombia: en Sao Paulo, Brasil, el inolvidable fondista antioqueño Alvaro Mejía Flórez ganó para nuestro país, por primera vez en la historia, la tradicional maratón de San Silvestre, con tiempo de 29 minutos, 57 segundos y 7 décimas, superando en un sensacional remate final al belga Gastón Roelants, quien paró los relojes en 30 minutos, 50 segundos y 7 décimas.
El triunfo del colombiano, por aquel entonces con 26 años, lo registró la prensa europea a grandes titulares. L'Equipe, periódico de gran renombre en el comentario deportivo y buen conocedor del colombiano, luego de sus triunfos en la Semana Pre-Olímpica de Ciudad de México, publicó su foto en primera plana en la edición inaugural del año y en un títular a todo lo ancho resaltó: "Habrá que contar con el colombiano en los Juegos Olímpicos" haciendo alusión al certamen de México-1968.
Después de Alvaro Mejía Flórez, la primerísima figura de nuestro país en la prueba paulista fue el indio Víctor Manuel Mora García. Mora comenzó siendo sub-campeón de la carrera en 1971, escoltando al mexicano Rafael Tadeo Palomares. Posteriormente y durante los años de 1972 y 1973 ganó consecutivamente la carrera. Repitió por tercera vez en 1975 y por última ocasión en 1981. Como cuádruple campeón, Víctor Mora es el primer atleta callejero en la historia del deporte criollo. En 1982 fue sub-campeón
Otro colombiano, el tumaqueño Silvio Marino Salazar fue sub-campeón de la prueba de San Silvestre en 1980 y 1981. En 1981 precisamente escoltando a su compatriota Mora García.
El último podio en San Silvestre lo obtuvo Domingo Tibaduiza Reyes, quien se ubicó en la tercera casilla, en la carrera del año 1983. Como quien dice, 23 años atrás.
A partir de 1988 la maratón de San Silvestre comenzó a correrse por la tarde. Hasta ese entonces comenzaba unos minutos antes de terminar el año, para que al momento de cruzar la meta el vencedor, se diera comienzo a un nuevo año.