Cuatro destacados jugadores pueden llegar los 500 cuadrangulares y uno más, a los 600. Otro, puede alcanzar la cifra de 3.000 indiscutibles, y otros más, se la juegan con superar registros.
Cuando uno piensa en 500 cuadrangulares, la cifra al parecer, tiene los ribetes de ser un blanco fácil. Pero ¡ah! difícil que es conquistar ese número de tablazos de cuatro esquinas. Y todavía más complicado, el llegar a 600 ‘’bambinazos’’, como también se le denomina a los batazos de circuito completo.
Todavía los campos de entrenamientos primaverales tienen sus puertas cerradas. Más o menos en cuatro semanas, se abrirán de par en par para recibir a los 1.200 peloteros convocados por los 30 equipos de las Grandes Ligas para pensar en la temporada de 2007, de donde apenas quedarán para las nóminas definitivas 750 jugadores. El resto, 450 peloteros irán a ocupar puestos en las divisiones menores de cada una de las divisas.
Pero mientras ello ocurre, en el 2007, unos cuatro o cinco jugadores podrían arribar con relativa facilidad a los 500 tablazos de circuito completo y uno, por lo menos, está dentro de las posibilidades deportivas de llegar a los 600, una marca de por sí muy difícil de obtener, y a cuyo registro llegan muy pocos miembros de la Gran Carpa.
Tan complicado es obtener el registro de 600 toletazos de cuatro bases, que en más de un siglo de competencia de la pelota organizada, apenas cinco jugadores han superado ese registro. Ken Griffey Jr. podría ser el sexto en esta campaña.
Griffey, quien ha sufrido múltiples lesiones en las últimas apariciones en las mayores, está a 37 estacazos de ser el sexto en arribar a la marca, algo aparentemente fácil pero complicado cuando se está sobre el terreno de juego.
Por cierto, su mejor marca es de 56 cuadrangulares por parte de Griffey, conseguidas en los años 97 y 98, luego de 49 jonrones que había logrado en el 97. Y los 37 que lo separan en éstos momentos para sumarse a los pocos de 600 ‘’bambinazos’’, está dentro de lo posible pero sus esfuerzos, dedicación y mayor capacidad de juego, dependerán básicamente de que el jardinero de los Rojos de Cincinnati, pueda estar en plenitud de sus facultades físicas. Por lo tanto, habrá que esperar un poco.
Y en la línea de los 500 cuadrangulares, en fila india, aparecen los peloteros Frank Thomas, quien este año jugará como bateador designado con los Azulejos de Toronto, con 487 cuadrangulares, a 13 del registro; Jim Thome, el designado de los Medias Blancas de Chicago, con 472 estacazos de circuito completo; el dominicano Manny Ramírez, de los Medias Rojas de Boston, con 470 tablazos de cuatro esquinas; y el tercera base de los Yanquis de Nueva York, Alex Rodríguez, con 464 cuadrangulares.
A esa lista puede agregarse Gary Sheffield, que ahora lucirá el uniforme de los Tigres de Detroit, quien está a 45 batazos de llegar a los 600 jonrones. Su mejor registro en este departamento es de 43 cuadrangulares, alcanzado cuando jugaba con los Dodgers de Los Ángeles, en el año 2000. Nosotros lo vemos muy complicado que Sheffield pueda llegar en esta temporada a los 600 ‘’bambinazos’’, a menos que nos ofrezca una verdadera sorpresa con el uso del bate con el nuevo bombacho que tendrá a partir de abril.
Thomas y Thome son favoritos para llegar a la cifra mágica de los 600 cuadrangulares. Con algunas dificultades estarían Manny y Alex, pero de todas maneras este par de ejemplares latinos pueden llegar a la marca si la temporada les sonríe como ha ocurrido en los últimos años.
Pero si llegar a esas marcas en cuadrangulares no es cosa de conquistar de la noche a la mañana, digamos también que Craig Biggio, el formidable segunda base de los Astros de Houston, está perfilado para ser un nuevo miembro del exclusivo y lujoso club de los 3.000 imparables en las mayores.
Biggio, quien durante 19 temporadas que lleva en la Gran Carpa siempre ha estado con los Astros, está apenas a 70 incogibles de establecerse como uno de los pocos peloteros en alcanzar el registro de los 3.000 indiscutibles, quien al llegar a la cifra sería el primer jugador desde el 2001 que logra la marca, cuando en esa temporada la alcanzaron los hoy inmortales miembros del Salón de la Fama, Cal Ripken Jr. Y Tony Gwynn.
Pero Biggio también está a las puertas de conquistar la honrosa posición de ser el séptimo jugador en la historia de las mayores en compilar 650 dobletes despachados, pues al comenzar la temporada de este año, marca 637 batazos de dos esquinas, por lo que, por su perfil, al conseguir 13 o más dobletes en 19 de las 19 campañas, no parece que le cueste mucho trabajo en llegar a la cifra y superar el guarismo antes de que concluyan sus actuaciones de este año.
Todo eso hace parte de las marcas, las cifras, los registros que están de boca en boca de los aficionados para que sean implantados durante la extenuante jornada, sin incluir, y lo hemos dejado por fuera a propósito, lo que pueda hacer Barry Bonds, cuyas actuaciones tienen el tinte ya imborrable de los esteroides, y cuyas marcas podrán pasar sin pena ni gloria para el futuro del béisbol de las Grandes Ligas.