En pleno Campeonato Mundial de
Alemania 2006, llega a la cumbre de los 80 años el legendario arquero argentino Amadeo Carrizo Larretape, una de las figuras deportivas más emblemáticas del fútbol del Río de la Plata, en todos los tiempos.
Amadeo nació en la ciudad de Rufino, provincia de Santa Fé, el sábado 12 de junio de 1926, en el hogar constituido por Manuel Carrizo y María Magdalena Larretape. Siempre vinculado al poderoso River Plate desde el año 1943, hizo su estreno en la división superior dos años más adelante, frente a Independiente, los denominados ‘Rojos de Avellaneda’ y recibió el primer gol en contra de parte de su compatriota, el excepcional puntero derecho Camilo Rodolfo Cervino Espósito, hombre que a comienzos de la década del cincuenta se vinculó al Deportivo Cali.
Como jugador internacional defendió en 24 oportunidades el arco del seleccionado nacional de Argentina y en 19 el pórtico de River, en confrontaciones de la Copa Libertadores de América. En una de tantas jornadas tristes para todo hombre que ocupa tan ingrato puesto, recibió seis goles del equipo de Checoslovaquia, en la ronda de Octavos de Final del Mundial de
Inglaterra 1966.
Amadeo Carrizo, en el ocaso de su brillantísima carrera profesional y luego de prestar sus servicios a River Plate por lapso de 26 años, se vinculó al fútbol de Colombia y por ello la tarde del domingo 20 de abril de 1969 hizo su estreno en las filas de Millonarios, en el estadio El Campín, frente al Atlético Bucaramanga.
El juego terminó con igualdad a dos goles. A Carrizo, por ese entonces un hombre de 42 años, le anotaron esos goles los colombianos Antonio Rada y Hermann ‘Cuca’ Aceros, artífices, también con goles, del empate de Colombia frente a Rusia en el Mundial de Chile, siete años atrás.
Cuatro años más adelante, a finales de enero de 1973, Amadeo Carrizo, ya como entrenador, se hizo cargo del equipo profesional Cristal Caldas de Manizales.