El River Plate de Argentina realizó entre 1952 y 1956, siempre bajo la conducción de José María Minella, muchos años más tarde entrenador del América de Cali, una campaña asombrosa. Alcanzó cuatro títulos en cinco años, una serie sin antecedentes en ese tiempo, interrumpida solamente en 1954 por su eterno rival, el Boca Juniors, equipo que contaba con figuras de la talla de Mario ‘El Atómito’ Boyé y Juan José Pizzutti, dos prodigiosos delanteros, artífices de buena parte de las glorias del fútbol gaucho.
Ese famoso River inició el 14 de diciembre de 1956 una gira muy fructífera por varios países de América del Sur. En los primeros días de 1957 le correspondió el turno a Colombia. Luego de exitosos partidos en Bogotá y Medellín, frente a Independiente Medellín y Millonarios, el onceno argentino se presentó en el estadio ‘Pascual Guerrero’ de Cali para jugar contra el equipo aficionado del Valle del Cauca. Siete triunfos y cuatro empates durante el periplo eran, en ese momento, su mejor carta de identificación.
El anhelado partido entre los campeones de Argentina y los campeones aficionados del Valle del Cauca se jugó el domingo 27 de enero de 1957 (estamos cumpliendo 50 años de tal hecho). Un total de 20.603 aficionados se dieron cita en el coliseo sanfernandino, para una recaudación de $ 75.367.oo pesos de medio siglo atrás.
En partido de perfiles inolvidable, comentado elogiosamente hasta por el propio árbitro inglés Charles McKenna, los equipos igualaron a dos goles. Por el River anotaron Enrique Omar Sívori a pase de Angel Labruna (padre del actual entrenador del Deportivo Cali, quien estaba próximo a nacer). El empate a un gol lo obtuvo Marino Klinger, mientras River se puso nuevamente en ventaja por acción Héctor de Burgoing, a nuevo y magistral pase de Labruna.
Los 480 segundos finales del partido fueron de auténtica sensación. El público, volcado a favor del equipo aficionado del Valle, que era Colombia en ese momento, respaldó más que nunca a sus jugadores. La insistencia del equipo aficionado cobró frutos en el minuto 41 de la parte final, cuando un remate potente de Delio ‘Maravilla’ Gamboa quebró la resistencia del internacional portero gaucho, el inolvidable Amadeo Carrizo.
Aquella cincuentenaria tarde los equipos formaron así: River Plate – Amadeo Carrizo; Alfredo Pérez y Federico Vairo; Oscar Mantegari, Néstor Rául Rossi y Gilberto Zola; Héctor de Burgoing, Enrique Omar Sívori, Norberto Menéndez (Juan Carlos Russo), Angel Labruna Cavatorta -capitán- y Roberto Zárate. Selección Valle- Ingelman Benítez; Faustino ‘Tino’ Abadía y Mina (A. Escobar), Rogelio ‘Daguía’ Sinisterra, Rodolfo ‘Tabaco’ Escobar -capitán- e Israel ‘Muelón’ Sánchez; Alberto ‘Cóndor’ Valencia, Delio ‘Maravilla’ Gamboa, Marino Klinger, Cabezas (Juvenal Andrade) y Lauro Mosquera (Bosch).
Un clásico que está y permanecerá vigente en la historial del más glorioso pasado del fútbol del Valle del Cauca y de Colombia.