Con un resultado que por momentos se tornó lapidario, comenzó la era del técnico santandereano Jorge Luis Pinto, al frente del seleccionado nacional de Colombia, categoría de mayores.
En partido dirigido por el juez nacional Jorge Hernán Hoyos y con un estadio abarrotado de público en todas las tribunas habilitadas, el conjunto criollo perdió ante su similar de Uruguay por marcador de 1-3, luego de un tiempo inicial también en favor de los pupilos del técnico Oscar Washington Tabarez.
Cuando Colombia mejor jugaba, si bien no con todo el tecnicismo del caso, pero sí pletóico de estado físico y pundonor deportivo, una jugada de contragolpe concluyó con una falta penal por parte del portero Miguel Calero, que le significó la expulsión. Cobró el tiro el jugador Abreu y derrotó al portero emegente David Ospina.
En la parte final, una nueva falta penal, en el borde del área, la sancionó el árbitro con un segundo tiro franco. Ejecutó una vez más Abreu y sobre el poste izquierdo doblegó al golero criollo.
Casi sobre la media hora de juego, la situación se tornó angustiosa para el técnico Pinto y el cuadro nacional, cuando Vargas, desde fuera del área, con tiro cruzado, acribilló por tercera vez al joven portero Ospina.
A diez minutos del pitazo final, Hugo Rodallega quien había ingresado por Tresor Moreno, anotó el gol del honor, en magistral tiro de media vuelta que dejó quieto al portero Fabián Carini.
Partido experimental para Colombia, que no induce a rasgarse las vestiduras, pero que indica claramente que hay que ajustar las cargas hacia el inmediato futuro.