La noche del martes 9 de febrero de 1982 se jugó un regio doblete en la gramilla del estadio Pascual Guerrero de Cali. A primera hora el Deportivo Cali superó por marcador de 2-0 al Atlético Nacional, que se había coronado campeón profesional el año anterior. Los goles verdiblancos fueron obra del argentino Humberto Bravo y del colombiano Pedro Sarmiento en jugada de autogol.
En el partido de fondo midieron fuerzas el América y el Gremio, campeón del Brasil, que trajo como portero al mundialista Emerson Leao.
Aquel partido que concluyó con triunfo de los ‘Diablos Rojos’ por marcador de 3-1, anotaciones de Roque Raúl Alfaro de tiro penal, Víctor Lugo y Humberto Sierra. Había comenzado ganando el equipo brasileño, con gol de Baltasar.
Esa noche memorable ‘colgó los guayos’ como jugador activo el inolvidable zaguero central Aurelio José Pascuttini. El argentino, auténtico caudillo de la divisa escarlata de Cali, fue pieza fundamental en los primero títulos campeoniles del conjunto orientado por el técnico Gabriel Ochoa Uribe. En la noche de su ‘adiós’ de las canchas, entregó su puesto a Víctor Espinoza y el brazalete de capitán al ‘Hombre de Hierro’, a Luis Eduardo Reyes.
Hoy, al cumplirse 25 años de su retiro de las canchas, evocamos la figura del siempre eficaz y seguro defensa argentino, que contribuyó a la grandeza de los ‘Diablos Rojos’.