Al consolidar trece (13) goles en sólo seis partidos, el jugador Just Fontaine estableció una marca todavía vigente y muy difícil de al menos igualar hacia el futuro, en un mismo Mundial. Hijo de padre francés y madre española, nació el viernes 18 de agosto de 1933 en la ciudad de Marranqués, perteneciente en ese tiempo a Marruecos, como protectorado.
Su primer equipo de categoría fue el USM de Casablanca y Niza el primero en la rama profesional, de donde fue transferido al Stade de Reims, onceno donde siempre mostró su enorme capacidad como jugador de ofensiva.
En este último equipo lució brillante, teniendo como compañeros de juego a hombres de la talla de Kopa, Piantoni y Vincent. Al Mundial de
Suecia 58 llegó a punto de cumplir 25 años de edad, lo que hoy podría catalogarse ‘como viejo’ para estrenarse en un torneo de tanta categoría. Lo hizo en calidad de suplente y terminó como máximo anotador.
Los trece goles que convirtió fueron así: A Paraguay 3; a Yugoslavia 2; a Escocia 1; a Irlanda del Norte 2; a Brasil 1 y a Alemania Occidental 4. 13 goles en total.
Cuando estaba en el pináculo de su carrera deportiva debió dejar el fútbol por causa de graves lesiones, entre ellas dos fracturas consecutivas en las piernas, una en 1960 y otra al año siguiente. En sus 20 presentaciones con la divisa de Francia marcó 30 goles, entre 1956 y 1960.
Al dejar el fútbol activo se dedicó a la dirección técnica, sin poder ratificar la fama que adquirió como goleador.