Por estos días se conmemoran los fallecimientos de dos destacados dirigentes deportivos, cada quien con méritos muy especiales en sus respectivas disciplinas. En la ciudad de Cali causó honda consternación el asesinato del presidente honorarios de la Federación Colombiana de Natación, Enrique Ortiga Sanclemente, quien como casi siempre acontece, fue baleado por desconocidos cuando en horas de la noche estaba ya cerca de su residencia en el barrio ‘El Limonar’ de la capital del Valle..
Ortiga Sanclemente pertenecía al momento de su trágico fallecimiento al Salon de la Fama en Surámerica, en razón de sus dotes de gran ciudadano, excepcional dirigente y funcionario especialmente diligente en bien del deporte.
Por su parte en Río de Janeiro, murió víctima de un ataque al corazón, a la edad de 67 años, Heleno Nuñes, quien presidió la Confederación Brasileña de Deportes en la década de 1970. Nuñes, quien era Almirante retirado, reemplazó en el cargo a Joao Havelange, quien por aquellos días era presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA). Durante su presidencia, la CBD tenía a su cargo, entre otros deportes, el fútbol brasileño. Más tarde la Confederación Brasileña de Fútbol se separó de aquella entidad.
De ambas muertes se conmemoran ahora 23 años.