Los escándalos en el fútbol profesional de nuestro medio vienen de mucho tiempo atrás. Hace 30 años -en 1977- por estos mismos días finales de marzo, el primera gran denuncia del año la formuló el técnico del equipo Cúcuta Deportivo, el uruguayo Luis Alberto ‘El Marciano’ Miloc, al declarar pública y categóricamente: ‘Los árbitros se venden’. Estas aseveraciones las hizo el adiestrador ‘Motilón’ a raíz del empate logrado por su equipo frente al Atlético Junior de Barranquilla, partido que contó con la dirección arbitral de Orlando Sánchez. Y más adelante Miloc agregó: ‘El billete está corriendo...’
Dos días después, el Tribunal de Penas de la División Mayor del Fútbol Colombiano, en su reunión habitual de cada semana, sancionó a ‘El Marciano’ Miloc con la suma de cinco mil pesos ($ 5.000,oo) por sus declaraciones irrespetuosas, además de veinte -20- fechas de suspensión en sus funciones como técnico. En esa misma reunión fue amonestada la plaza futbolera de Cúcuta.