Especial entusiasmo reina en todos los sectores deportivos de Bogotá, con motivo del partido internacional amistoso de este miércoles, en horas de la noche en el estadio ‘El Campín’, entre los seleccionados nacionales de Colombia y Paraguay.
Colombia viene de afrontar dos partidos en la era Pinto, siendo el primero de ellos una contundente derrota frente a Uruguay en la fronteriza ciudad de Cúcuta y un categórico triunfo el domingo anterior frente a Suiza en la ciudad de Miami por marcador de 3-1.
El equipo guaraní viene de perder el pasado domingo frente al seleccionado de México, dirigido por Hugo Sánchez, por anotación de 1-2. Los goles del equipo azteca fueron obra del delantero centro Jared Borgetti, mientras por Paraguay el tanto del honor estuvo a cargo de Roque Santa Cruz, cuando se jugaban dos minutos de reposición.
Este partido colombo-paraguayo, que sirve de preparación a ambos equipos para la Copa América de los meses de junio-julio del presente año en Venezuela, permitirá medir el auténtico respaldo de la afición capitalina al equipo de Pinto, con miras a ser la sede oficial de los juegos eliminatorios de la próxima Copa Mundo.
Colombianos y paraguayos, a través de la historia, han sostenido varios confrontaciones de carácter amistoso, en territorio de ambos países, al igual que en campo neutral. El último juego entre ambos países, en la cancha de ‘El Campín’, data del día 20 de abril de 1985, cuando el compromiso terminó igualado a dos goles. En la parte inicial abrió el marcador Alfredo ‘El Coco’ Mendoza para los visitantes y empató para Colombia Arnoldo Iguarán, luego de soltar el portero ‘Gato’ Fernández, un tiro libre de Hernán Darío Herrera. En la parte final Colombia se fue en ventaja con gol de Willington Ortiz, pero Paraguay igualó el resultado por acción de Buenaventura Ferreyra. Curiosamente ambos jugadores paraguayos actuaron en el balompié profesional de Colombia.
En ese tiempo, 22 años atrás, el equipo de Colombia tenía la orientación técnica de Gabriel Ochoa Uribe y Paraguay la batuta de Cayetano Ré.