La Federación Colombiana de Ciclismo, por conducto de su presidente Ettore Sangiovanni,
hizo pública la determinación de no terminar la Vuelta a Colombia en bicicleta en la ciudad de Medellín, como inicialmente estaba previsto, al no tener la prueba el apoyo local de Inder e Indeportes, por carecer estas entidades de recursos económicos, para cancelar los derechos que cobra la rectora del pedalismo nacional, por hacer esta jornada final hasta la ‘Capital de la Montaña’.
Paradójicamente, la prueba del pedal más antigua del país, está patrocinada por la firma cervecera Pilsen, que tiene sus raíces en territorio antioqueño.
Una verdadera lástima que la inicial cuna del ciclismo criollo se quede al margen de la Vuelta a Colombia, máxime cuanto este año se cumplen 50 años del famoso retiro de toda la delegación paisa en la ciudad de Riosucio, por orden del técnico colombo-argentino Julio Arrastra Bricca, cuando el ‘Príncipe Estudiante’ Hernán Medina Calderón, corredor novato en esa oportunidad, se apretaba a ganar la carrera por amplio margen de tiempo.
El retiro de toda la delegación antioqueña, al terminar la etapa entre Medellín y Riosucio, por una sanción en tiempo a los ídolos de la época, Ramón Hoyos Vallejo y Honorio Rúa Betancourt, precipitó el triunfo del ibérico José Gómez del Moral, bajo la orientación técnica de Orencio Machaco.
El buen equipo español de hace medio siglo lo completaron Alberto Sant-Alenta, Julio San-Emeterio y Juan Crespo Hita. Este último retornó a otras vuelta a Colombia, como técnico del equipo ibérico, que en una ocasión trajo al sensacional escalador Julio Jiménez, hombre consagrado en la propia Vuelta a España de 1964 y 1965.