El apellido Mazzola, en cuanto al fútbol hace referencia, está muy ligado al fútbol de Italia y
es oportuno citarlo ahora que el equipo Inter está en el pináculo de la gloria.
La dinastía de los Mazzola comenzó con Valentino Mazzola, quien llegó a ser capitán del Torino, equipo que alcanzó el título de campeón cinco veces, cuatro de ellos en forma consecutiva, entre 1945 y 1949. Vistió en doce (12) oportunidades la casaquilla nacional de Italia. Valentino Mazzola -el padre- nació el 26 de enero de 1919 y murió trágicamente el 4 de mayo de 1949, cuando el avión que transportaba al equipo turinés, luego de jugar en Lisboa un partido amistoso frente al Bénfica, se estrelló contra la Basílica de Superga. Perecieron 31 personas, entre ellas todos los miembros del equipo Torino.
Al momento de morir Valentino Mazzola, su hijo de nombre Alessandro ‘Sandro’ Mazzola tenía escasos seis años y algunos meses, pues había nacido el 8 de noviembre de 1942. Toda su carrera profesional, como eficaz delantero, la cumplió en el Inter de Milán, equipo al cual llegó siendo muy niño, de la mano de Giuseppe Meazza. Bajo la orientación del famoso Helenio Herrera alcanzó la gloria de actuar en la primera división. Con el Inter conquistó tres veces el ‘scudetto’ italiano, en dos ocasiones la Copa de Europa y una vez la Intercontinental de Clubes.
Internacionalmente le correspondió a Alessandro Mazzola ser jugador de Italia en los campeonatos mundiales de 1966 en Inglaterra, 1970 en Italia y 1974 en Alemania. En la final del año 70 fueron sub-campeones del mundo, al caer frente a Brasil por 1-4. En 417 partidos de liga acumuló un total de 116 goles.
Valentino y Alessandro Mazzola, padre e hijo, el primero ligado siempre al Torino y el segundo al Inter, hacen parte de la historia del balompié de la península itálica.
Contemporáneo con Alessandro Mazzola, apareció en el Brasil la figura de José Joao Altafini. Antes de cumplir 20 años, hizo parte del equipo de Brasil que alcanzó el primer título mundial para los suramericanos en el torneo de Suecia-1958. En ese certamen anotó dos de los tres goles con los cuales Brasil superó a Austria. También estuvo haciendo parte del equipo en el certamen de 1962, en territorio chileno.
Altafini llegó en 1959 al equipo Milán, el cual compró su pase al Palmeiras por 150 millones de liras de la época, cifra que pareció escandalosa. Con el onceno milanés ganó las ligas de 1959 y 1962. Pasó luego al Juventus, donde salió campeón en los torneos de 1973 y 1975, cuando ya había superado los 37 años de edad. Hizo parte igualmente del famoso Nápoles.
Adoptó la ciudadanía italiana en 1961 y alcanzó a jugar seis partidos con la divisa de su nuevo país, anotando cinco goles. En la final de la Copa de Europa de 1963, jugada en Londres, entre el Milán y el Benfica de Portugal, anotó los dos goles del onceno italiano. El tanto del honor para los lusitanos fue obra del sensacional Eusebio.
Haciendo parte del equipo Nápoles, Altafini visitó a Colombia en junio de 1967. En la noche del 22 del citado mes, los napolitanos y el Deportivo Cali protagonizaron un partido inolvidable que concluyó con empate a dos goles. Esa noche el Nápoles presentó una línea ofensiva donde alternaron Altafini, Enrique Omar Sívori y Antonio Valentín Angelillo. Un total de 31.561 personas presenciaron un partido histórico. El primer tiempo concluyó a favor del conjunto europeo por 2-0. En la fase final el Cali, con dianas de Iroldo Rodríguez de Oliveira y Alfonso Tovar, restando un minuto para concluir el juego, empató el compromiso.
José Joao Altafini nació en Brasil el 24 de junio de 1938 y futbolísticamente se le conoció como ‘Mazzola’ a consecuencia de su enorme parecido físico con el viejo Valentino Mazzola, fallecido cuando Altafini tenía sólo once (11) años de edad.
El parecido, lógicamente, fue deducción de los italianos, a raíz de la vinculación del jugador brasileños al fútbol del viejo mundo y en particular de Italia.