La Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) que como reza el adagio popular ‘no da puntada sin dedal’, ya comenzó a ‘mirar hacia los lados’, en caso de incumplir Sudáfrica con la conclusión de las obras de infraestructura que requiere el Campeonato Mundial de Fútbol del año 2010, del cual, a partir de ahora, estamos a tres años, es decir algo así como 1.095 días para poner en juego el balón en el partido inaugural.
De unas cuantas semanas a esta parte, el presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, ha manifestado su preocupación al observar que las obras en los diversos estadios del país africano, al igual que trabajos complementarias en otros escenarios, no marchan al ritmo que fuera de esperarse.
En vista de lo anterior, ya la máxima rectora del fútbol mundial considera que países como México (ha sido sede en 1970 y 1986), España (1982), Estados Unidos (1994), Japón (2002) e inclusive Australia, podrían asumir el reto de organizar el Mundial-2010, en caso de afrontar eventuales contingencias los dirigentes Sudafricanos. Se empieza a vivir o mejor a correr, la misma ‘película’ del Mundial de 1986 en Colombia, cuando desde la propia clausura del certamen en España-1982, se retiró la confianza a nuestro territorio para afrontar tan magna empresa.
Y cuatrenio a cuatrenio, será más difícil para cada país, organizar un evento de la magnitud del Campeonato Mundial de Fútbol, que exige una infraestructura enorme, no sólo en el aspecto deportivo, sino también en rubros como el transporte, la hotelería, la seguridad, las comunicaciones y fundamentalmente la propia estabilidad político-social del país que lucha por ser la sede y admite luego semejante responsabilidad.
De seguir las cosas con la tendencia que ya se advierte en el ámbito mundial, es factible que Sudáfrica sea el segundo país en la historia, con escaso margen de tiempo para maniobrar, que renuncie a la sede. La FIFA suele hacer este tipo de pronunciamientos, para ir ‘preparando el terreno’. Solamente el tiempo tendrá la última palabra.