El mejor delantero del Mundial del 82 en España con seis goles fue, inicialmente, un seminarista que cambió los claustros de un convento por las canchas de fútbol: Paolo Rossi.
Rossi nació en Prato, Italia, en 1956. A la edad de 17 años pasó a las filas del equipo Juventus.
Con estatura de 1,80 metros y 76 kilos de pesos, el técnico Enzo Bearzot lo vinculó al equipo nacional, divisa con la cual hizo su estreno el 21 de diciembre de 1977, en un partido contra Bélgica en la ciudad de Lieja.
Después de un semestre y luego de proclamarse máximo artillero de la Liga con 24 goles, Rossi se constituyó en una de las estrellas del Mundial de
Argentina 78, prestigio que acrecentó en territorio ibérico al consagrarse máximo anotador, superando a hombres de la categoría de Karl-Heiz Rummenigge, de Alemania, Zbigniew Boniek de Polonia, así como a ‘Zico’ y Falcao de Brasil.