Los cables internacionales registraron en las últimas horas la detención del exfutbolista colombiano Fredy Eusebio Rincón, acusado por la justicia del vecino país de Panamá de lavado de activos. Su captura se produjo en la ciudad de Sao Paulo, Brasil, territorio eminentemente futbolístico, donde Rincón cosechó tantos o más triunfos deportivos que en su mismo país natal, Colombia.
Fredy Rincón, al menos por un día fue ídolo de todo el pueblo colombiano, fuese éste aficionado o no al fútbol. El 19 de junio de 1990, en pleno desarrollo del Campeonato Mundial de Fútbol con sede en Italia, alcanzó el increíble gol del empate frente al poderoso equipo de Alemania, orientado por el germano Franz Benkenbauer. Frente a 72.510 personas envió la pelota entre las piernas del golero Illger al fondo del arco, luego de recibir magistral habilitación de Carlos ‘El Pibe’ Valderrama.
Como se trataba del minuto final de juego, no había tiempo para nuevas emociones. El pueblo colombiano, sin importar las diferencias sociales, que tanto laceras a este país, se trenzó en un emocionado abrazo de felicidad. El negro Rincón, después de tres zancadas de fantasía ofrendó a Colombia, hace ya casi 17 años, uno de los momentos deportivos, efímeros como casi todos, más emocionantes de la reciente historia del fútbol criollo.
Luego del pitazo final el tablero del estadio Meazza enseñó un categórico resultado: Alemania 1, Colombia 1. A la postre fue el UNICO empate que concedieron los campeones del mundo, quienes salieron del campo en medio de una cerrada ovación y los elogios sin reservas del propio estratega germano.
Algo más de tres lustros después, Fredy Rincón, a quien se llegó a identificar como el ‘Negro Grande de Colombia’ está en serios, en graves contratiempos con la justicia internacional. Pareciera haber hecho el tránsito de la cima a la sima.
Fredy Rincón nació en el puerto de Buenaventura el 14 de agosto de 1966. Está a escasos tres meses de cumplir 41 años de edad.