Las declaraciones inoportunas de altos representantes del gobierno nacional, dejaron de ser este fin de semana políticas y diplomáticas y de otros temas igualmente trascendentales, para invadir el ámbito deportivo.
El Director del Instituto Colombiano de la Juventud y el Deporte, Coldeportes, institución creada en buena hora por el presidente Carlos Lleras Restrepo y cuyo primer Director fue el fallecido dirigente empresarial del Valle del Cauca, Adolfo Carvajal Quelquejeu, manifestó a los cuatros vientos, en diversos medios de comunicación del país, que la entidad que él preside
estaría en disposición de liderar una postura oficial nacional, orientada a cancelar la participación internacional de nuestro fútbol en certámenes como la ya cercana Copa América, con sede en Venezuela, además de las eliminatorias en la Copa Mundo, Sudáfrica 2010, que se inician a finales de este año 2007.
Definitivamente una auténtica salida en falso del señor Everth Bustamente, persona ubicada en tal cargo por razones políticas, pero ignorante en grado sumo, en materia deportiva nacional y mucho más internacional.
La Asociación Colombiana de Fútbol, mediante Resolución No. 72 del 8 de junio de 1936, como quien dice hace 71 años, logró el pleno reconocimiento internacional de nuestro balompié por parte de la FIFA, máxima entidad rectora de este deporte en el mundo. Años más tarde, esa afiliación se perdió a raíz de la piratería internacional motivada por la época denominada de ‘Eldorado’ futbolero en Colombia y sólo se recuperó, después de dura lucha, cuando nuestro país firmó el famoso Pacto de Lima, hacia el año de 1951, compromiso que se hizo totalmente efectivo a finales de 1954.
Consideramos que la ‘rasgada de vestiduras’ colombiana es exagerada, máxime cuando Bogotá todavía no ha sido considerada, definitivamente, como la plaza indispensable por el propio técnico Jorge Luis Pinto, quien es la persona (y sólo él) que a la postre debe determinar lo que eliminatoriamente es lo más conviene para el país.
Está bien solidarizarse con Quito, La Paz y la propia querida capital colombiana, pero pasar de tal punto a insinuar y empezar a ‘vender la idea’ de promover un ‘boicot’ contra el ‘Vaticano del Fútbol’, así esté errado el señor Joseph Blatter, en buscarle un problema deportivo internacional a nuestro país de proporciones gigantescas, pues la afición nacional, a quien todos los gobiernos han brindado la recreación del deporte como lenitivo para sus penas y sus angustias, dejaría de contar con Colombia, como selección, en todos los certámenes del mundo, además de campeonatos como la Copa Libertadores de América, la Copa Nissan Suramericana y juegos internacionales amistosos.
Como quien dice, volver a la ‘patria boba’ del deporte, por iniciativa de quien está, nada más y nada menos que al frente de la principal entidad del deporte de Colombia. ¡Qué ‘veyesaz’ las de ciertos funcionarios del actual régimen...!