En la ronda semi-final, por la Copa Libertadores de América, entre los 22 y tantos jugadores que disputaron ambos partidos, sobresalió la figura del argentino Juan Román Riquelme a quien ni en Cúcuta ni en Buenos Aires, pudieron controlar, a entera satisfacción, los jugadores de la retaguardia del equipo ‘Motilón’.
Con un panorama claro de qué debe hacer dentro del campo de juego, manejó los hilos del equipo boquense, para crear, bien directamente o por incidencia suya, las mayores situaciones de riesgo frente al arco del eficaz golero Robinson Zapata, a quien el equipo del oriente colombiano debe en alto porcentaje, no haber salido de ‘La Bombonera’ con un marcador limítrofe con la humillación.
Riquelme, con estatura de 1,82 metros y peso regular de 75 kilos, fue clave en la clasificación de Boca en su propio estadio. Además de marcar un gol de magistral tiro libre y poner el servicio de esquina para la tercera diana de su compatriota Bataglia, es preciso reconocer que en todo momento, con mano de quien maneja la marioneta, puso el balón en el lugar exacto, para mejor provecho de sus colegas de conjunto.
Proveniente de una familia humilde, Juan Ramón Riquelme, quien en el pasado se hiciera famoso por sus enfrentamientos, precisamente con el actual presidente de la entidad, Mauricio Macri, ahora en plan serio de político, cumplirá 29 años de edad el ya cercano domingo 24 de junio.