En un partido inicialmente muy difícil para el equipo local, Boca Juniors de Argentina dio un paso fundamental en procura de la Copa Libertadores de América, al derrotar al cotizado Gremio de Brasil, por marcador amplio de 3 goles contra 0, luego de un primer tiempo favorable a los pupilos de Miguel Angel Russo, por la mínima diferencia de 1-0.
A los 12 minutos de la fase inicial el brasileño Tuta estuvo muy cerca de abrir el marcador, pero el portero Mauricio Caranta se lanzó temerariamente a sus guayos. Cuando el dominio del campo era absolutamente beneficioso para Gremio y Boca no encontraba la brújula del partido, llegó el gol del onceno gaucho. Juan Ramón Riquelme, desde el sector derecho del campo levantó un centro a media altura, que recogió en posición totalmente ilícita el delantero centro Martín Palermo (ante la complacencia del juez de línea, el uruguayo Walter Rial) para servir de primera un balón que Rodrigo Palacio remató deficientemente, pero de frente al arco, que terminó en el fondo de la valla brasileña.
El contraste no mermó los ímpetus del equipo Gremio, que continuó llegando con mucha asiduidad al arco del Boca Juniors, sin poder concretar en la jugada final.
En la parte final, minuto seis, Boca pudo elevar el marcador, cuando un remate de Rodrigo Palacio a pase de Clemente Rodríguez, lo sacó de la raya de gol un zaguero brasileño. Palacio pateó ubicado, pero sin fortaleza. Pocos minutos más tarde, fue expulsado el jugador Sandro Goiano, por violento zapatazo al rostro de Ever Benega del Boca.
Boca, ya con un hombre más en el campo, se adueñó del mismo y en el minuto 28 logró el mejor gol de la noche. A la salida de un tiro libre, Claudio Morell tocó ligeramente la pelota a Juan Román Riquelme, quien de violento metrallazo, a ras de pasto, hizo inútil el esfuerzo del buen golero gaucho del Gremio, Sebastián Saja.
A tres minutos del pitazo final, el brasileño Souza perdió la mejor ocasión de la noche, para anotar el gol de la honrilla. Su remate, con la puerta desguarnecida, salió pegado al vertical izquierdo de Caranta.
A punto de dar por concluido el juego el árbitro uruguayo, Jorge Larrioinda, el gaucho Juan Ramón Riquelme, en jugada individual de muchos méritos, sacó la marca de varios rivales y con un pelotazo violento, obligó al portero Saja a un gran esfuerzo. El rechazo de éste, al costado derecho de su arco, lo recogió Martín Palermo y lo envió por alto a la zona chica de Gremio, donde incómodamente lo remató de cabeza, Pablo Ledesma. Al tomar más altura el balón, dos zagueros del Gremio, con Patricio como cabecilla, terminaron por encajar la pelota en el fondo de su propia red.
Triunfo nítido y concluyente de Boca por 3-0 (el mismo que sentenció frente al Cúcuta Deportivo) que deja al equipo de Russo en óptima posición para lograr una nueva Copa Libertadores, la próxima semana, en Porto Alegre. Ese partido tendrá el arbitraje del colombiano, Oscar Julián Ruiz.