Les suena para algo este nombre: Tom Mastny… Y este otro, lo tienen en cuenta para algo?:.Josh Phelps… Tal vez, este les sea más familiar: Rick Vanden Hurk… O este otro les puede parecer más conocido: Jeff Baker… Pero no me digan que desconocen a Chien-Ming Wang?
Hace menos de dos décadas, muchos aficionados y críticos del deporte orbital calificaban de absurdo que la final de la Gran Carpa se denominará la Serie Mundial, cuando el porcentaje mayoritario de los participantes eran nativos de los Estados Unidos y por lo tanto, era poco saludable que se le denominara como se ha hecho desde algo más de un siglo, la gran final por el título del Béisbol de las Grandes Ligas.
Pues bien, mis queridos lectores. Para saciar la ansiedad de no pocos aficionados que nos escriben, y otro tanto de colegas latinos que desde sus lejanas tierras no indican que sus inquietudes van más allá de ser fanáticos de los Yanquis de Nueva York, de los Medias Rojas de Boston, de los Dodgers de Los Ángeles, y del resto de las novenas que participan en la durísima contienda de las mayores, nos hemos dedicado en los últimos días, a la manera de ratón de biblioteca, a indagar sobre el origen de muchos peloteros que están en la pelota organizada.
Mastny es integrante de la novena de los Indios de Cleveland, y pásmense, es natural de Indonesia. Sí, créanlo o no, es indonesio, este pelotero que desde tan lejanas tierras, está afianzándose en la pelota organizada.
Phelps es el primera base de los Yanquis de Nueva York, y aun cuando muchos no lo acepten, es nativo de Anchorage, en Alaska, por lo que ese país, cerca al Polo Norte, también cuenta hoy día cuenta con un ciudadano en el Big Show.
Y Vanden Hurk es de Holanda, sí, de esa nación europea en donde lenta pero con pasos firmes, se viene desarrollando la pelota profesional, con torneos digno de cualquier país latinoamericano.
Baker, agárrense de la silla, es de Alemania, teutón, un país europeo en donde las cosas se están desarrollando con los pies puestos sobre la tierra, y en donde las escuelas de béisbol ya son plato del día en muchos lugares de esa nación.
Chien-Ming Wang es de Taiwán, sí, la zona china insular, en donde ciertamente el béisbol se ha venido colocando a la vanguardia de los deportes en ese sector del mundo, y cuando la China continental se le dé por enseñar a fondo la práctica de este deporte, cuya disciplina ya es tenida en cuenta en muchos colegios y universidades, tendremos peloteros chinos como arroz… no lo duden.
De tal manera que el Béisbol Organizado, contra todos los pronósticos, se está afianzando en muchas otras zonas del mundo en donde hace apenas 20 años, nadie podía creer que el Rey de los Deportes tuviese asiento o que por lo menos, hubiese interés en jugarlo.
Así como en las Grandes Ligas ya hay peloteros de Indonesia, Holanda, Alaska, Taiwán, Alemania, en la nómina de los 30 clubes de las mayores, también hay jugadores nativos de Japón, Corea del Sur, Canadá, Italia, Curazao; y ni que decir de Estados Unidos, República Dominicana, Puerto Rico, Cuba, México, Colombia, Venezuela y Panamá, país este que está tomando con bastante bríos el fomento de la pelota caliente en la pequeña nación centroamericana.
Cuando hablamos con colegas sobre el camino que está tomando el desarrollo del béisbol en el mundo, bien pronto, y no será más de otras dos décadas, se convertirá en una verdadera Torre de Babel la pelota de las mayores, pues no cabe la menor duda que si bien es cierto que República Dominicana y Venezuela, al contar con asientos de organizaciones de las mayores en sus tierras para manejar escuelas de formación en este deporte, han dado el gran salto en el progreso y desarrollo de la disciplina, en otras latitudes su fomento viene perfilando una nueva sangre para jugarlo.
Por algo los dominicanos dominan con su presencia el número de jugadores latinoamericanos en la Gran Carpa y Venezuela viene empujando para dar la batalla con la presencia de sus formidable jugadores, colocándose ya por encima de Puerto Rico y México, que si bien mantienen una buena cosecha en las nóminas, vienen siendo desplazados por quisqueyanos y patriotas.
Y otro gallo cantará cuando Cuba abra las compuertas para sus peloteros, porque en la isla hay más de uno con las condiciones y el talento para llegar a las Grandes Ligas con poco esfuerzo.
Por eso ya no nos sorprendemos cuando en los bancos de juego de casi todos los equipos de las mayores, escuchamos entre los jugadores conversaciones diferentes al inglés o al español, y sentimos que a nuestros oídos llegan palabras en idioma japonés, en coreano, en italiano, y que se yo…
Por lo pronto, el atractivo de que la gran final de la pelota organizada se denomine Serie Mundial está más que conquistada y si en el futuro inmediato el Clásico Mundial que ya empezó a jugarse desde el año pasado, que como bien podrán recordar, Japón cargo con los honores de ser el primer gran campeón, con un segundo lugar de la siempre aguerrida novena de Cuba, cuya próxima versión será en el 2009, las cosas se elevan a la categoría de la jerarquía y la calidad que se juega en la Gran Carpa, este milenio puede servir como el gran paso de avanzan de la pelota caliente.