Desde 1960 y cada cuatro años, se disputa el Campeonato Europeo. Este certamen, considerado el segundo en importancia después del Mundial, se juega en un lapso de dos años. Inicialmente se le conoció como la Copa Europea de Naciones, pero a partir de 1968 adoptó el nombre con el cual hoy se le identifica. Los países compiten por la Copa Henri Delaunay, denominada así en homenaje al Secretario General de la Unión Europea de Fútbol Asociado (UEFA).
La gran final del VIII certamen la protagonizaron en el estadio olímpico de Munich los equipos nacionales de Holanda y la Unión Soviética. El equipo holandés volvió, luego de 14 años, a disputar una final en el mismo estadio donde claudicó frente a Alemania Occidental, por 1-2, en el partido definitivo por la Copa Mundo de 1974.
De la mano del mismo técnico de casi tres lustros atrás, Rinus Michels, Holanda, denominada la ‘Naranja Mecánica’ desde el Mundial ya citado, llegó nuevamente a una decisiva instancia por un título continental al cumplirse, curiosamente, exactamente 10 años por mes, día y fecha, de haber jugado su segunda final consecutiva por un título mundial, en esa ocasión frente a Argentina, el domingo 25 de junio de 1978 en el estadio Monumental del barrio de Núñez, en Buenos Aires.
En esta vez, frente a los soviéticos, las cosas cambiaron radicalmente. Con goles de Ruud Gullit, de cabeza, en el minuto 32 a pase de Marco Van Vasten y de éste último a los nueve de la parte final, al capitalizar una habilitación del veterano de 37 años, Arnold Muhren, los holandeses justificaron su bien ganada fama. Como si lo anterior fuese poco, el propio Van Vasten se acreditó el título de mejor jugador del torneo y goleador del mismo con cinco anotaciones.
Marco Van Vasten, nacido el 31 de octubre de 1964, jugaba por aquel entonces en las filas del Milán de Italia, equipo con el cual ganó el torneo de Liga del mismo año 88.
Cuando el árbitro central Michel Vautrot dio por terminado el partido que congregó en el estadio de Munich a 72.308 aficionados, el corazón del técnico Rinus Michels, reforzado de tiempo atrás por un marcapasos, pareció detenerse. Había logrado la gran revancha de 1974 y en el mismo escenario.
Rinus Michels nació en Amsterdam el 9 de febrero de 1928. Se alistó como centro delantero del Ajax en 1946 y posteriormente se desempeñó como interior. Después de su retiro del fútbol activo en 1958, se dedicó a la educación física. Murió el 3 de marzo de 2005.
Al regresar el equipo campeón a Holanda, 40.000 personas en el aeropuerto de Welschap, cerca de Eindhover y un millón en las calles en la capital, dejaron escapar una inenarrable emoción que venía contenía desde 1974 y 1978, respectivamente.
Tobías Carvajal Crespo, 11 de junio de 2006