Hace exactamente 50 años, el martes 25 de junio de 1957, se cumplió entre Medellín y Riosucio, quizás la etapa más polémica en la historia de a Vuelta a Colombia en bicicleta, por los hechos que en ella tuvieron lugar y sus posteriores consecuencias.
Sobre trazado de 160 kilómetros se efectuó aquella dura etapa. En la plaza principal de Riosucio, población del departamento de Caldas, cosida, por así decirlo a las principales epopeyas de la primera carrera nacional en bicicleta, llegó como triunfador el novato y nueva figura del ciclismo antioqueño, el estudiante Hernán Medina Calderón, bautizado luego por el narrador deportivo, Carlos Arturo Rueda, como ‘El Príncipe Estudiante’ por el hecho de seguir, por aquel entonces, estudios universitarios.
Medina Calderón en la meta impuso un tiempo de 6h-10m-17s y con ello alcanzó el liderato general de la Vuelta. Su inmediato perseguidor, Benjamín Jiménez llegó a 2 minutos y 59 segundos. El triunfal tramo de Medellín a Riosucio le representó a Hernán Medina Calderón, amén de ganar por primera vez en su vida una etapa de la Vuelta, tomar, como puntero de la competencia, una ventaja de 13 minutos y 59 segundos, frente al español José Gómez del Moral, en la clasificación general individual. Del Moral llegó a Riosucio en la 9ª. casilla perdiendo, en esa sola jornada, 15 minutos y 08 segundos frente a la nueva figura del ciclismo paisa y colombiano.
No obstante haberse celebrado únicamente seis etapas, las enormes condiciones físicas y técnicas de Hernán Medina Calderón lo catapultaban como el hombre con mayores opciones al triunfo final, pues restaban varias jornadas de montaña, terreno en el cual ‘El Príncipe Estudiante’ era un maestro.
Pero en esa misma jornada de gloria para Hernán Medina, se gestó su primera gran frustración. Veamos algunos antecedentes: Antioquia ‘A’ formó un equipo con Ramón Hoyos Vallejo, Honorio Rúa, Octavio Olarte y Ernesto Luján Zapata. Antioquia ‘B’ con Francisco Luis Otálvaro, Francisco Castrillón. Justo ‘Pintado’Londoño y Eligio Arboleda y Antioquia ‘C’ con Hernán Medina Calderón, Héctor Mesa Monsalve, Reinaldo de J.Medina y Aureliano Gallón Cañas. Ese grupo de doce (12) pedalistas a órdenes del técnico argentino (aún no nacionalizado) Julio Arrastía Bricca.
El prestigio nacional e internacional de hace cinco décadas reposaba sobre los hombros de Ramón Hoyos Vallejo, quien venía de ganar la Vuelta de 1953, 54, 55 y 56, teniendo en 1954 como sub-campeón a Justo ‘El Pintado’ Londoño y en 1955 a Honorio Rúa Betancourt. En 1953 el escolta de Hoyos fue el francés José Beyaert y en 1956 el cundinamarqués Jorge Luque, el popular ‘Aguila Negra’.
Volviendo a la dura jornada Medellín-Riosucio, la actuación de Hernán Medina presagiaba su triunfo final. Ello motivó cierta contrariedad en el cuádruple campeón Ramón Hoyos, además del técnico Arrastía Bricca, los patrocinadores y los aficionados de buena parte de Antioquia, especialmente sus paisanos del municipio de Marinilla. Hoyos, en la Vuelta de 1957, no venía cumpliendo a la altura de su prestigio. Un solo dato lo atestigua: al llegar la carrera a Riosucio, Medina, como puntero, tenía una ventaja de 45 minutos y 11 segundos frente a Hoyos, quien ocupaba la 12ª. casilla de la general individual.
Y precisamente entre Medellín y Riosucio se presentó un hecho que desencadenó uno de los mayores escándalos en la historia de la Vuelta, que este año de 2007 llega a su versión 57: el entonces capitán Gerardo Rojas presentó un informe, según el cual los ciclistas Ramón Hoyos Vallejo y Honorio Rúa, habían sido remolcados por sus respectivos carros acompañantes en aquella dura etapa. Hoyos venía afrontan problemas estomacales que lo imposibilitan para responder al bien ganado prestigio en Vueltas anteriores. La denuncia se oficializó ante el Director General de la carrera, el Mayor Héctor Sabogal, quien no pudo ocultar su enorme sorpresa al saber que los involucrados en el hecho eran los pedalistas de Antioquia, sobre quienes jamás había existido la más mínima dura. Se estableció de inmediato una sanción de cinco (5) minutos para ambos ciclistas.
El Coronel Marcos Arámbula Durán, Presidente de la Federación Colombiana de Ciclismo se comunicó de inmediato con Riosucio, desde su oficina en Bogotá, para saber detalles de la sanción. Se mantuvo la determinación de hacer efectivo el castigo de 300 segundos para ambos ruteros.
Los boletines de prensa no se hicieron esperar y un mayúsculo escándalo en la ‘parroquial’ Colombia de 50 años atrás se expandió por todo el país, gracias a las transmisiones de radio.
La sanción condujo al retiro masivo de la delegación deportiva de Antioquia, compuesta por tres equipos en total. Arrastía y Hoyos sostenían que el retiro debía hacerse efectivo, pues se había herido el honor y la moral de los ciclistas paisas ante la faz del país.
A las cuatro de la mañana, luego de prolongada conferencia entre el Coronel Marcos Arámbula y el Mayor Héctor Sabogal y la Liga de Ciclismo de Antioquia, se determinó suspender la sanción. Todo seguía igual, como a la llegada a la meta en Riosucio. Todo, aparentemente solucionado. Pero ello no fue así.
Julio Arrastía Bricca y Ramón Hoyos Vallejo se ratificaron en su decisión de dejar la Vuelta. Oscar Salazar Montoya, prestigioso comentarista de ciclismo en la época preguntó: “Si hubiese ido Hoyos de puntero, se habría sostenido con tanta firmeza el retiro ?...”
El gran sacrificado, sin consideración alguna frente al hecho de ser un paisano, fue el novato Hernán Medina Calderón, quien tres años más tarde, en la plaza principal de la misma población de Riosucio, despojó del liderato de la carrera de 1960 al boyacense Roberto ‘Parajarito’ Buitrago, para entrar como gran campeón al estadio ‘Atanasio Girardot’ de Medellín. Por primera vez la Vuelta no tuvo como meta final a la ciudad de Bogotá.
Gracias al retiro de ‘El Príncipe Estudiante’ en 1957, la Vuelta de ese año fue para el español José Gómez del Moral, con tiempo general de 53h-05m-36, con segundo puesto de Efraín Forero Triviño (campeón en 1951) y Jorge Luque en la tercera posición.
A una pugna personal entre Jorge Luque del equipo Cundinamarca ‘A’ y Efraín Forero de Cundinamarca ‘B’, se atribuye que el ciclismo de Colombia perdiera aquella carrera. Ello no es del todo válido, pues al presentarse el retiro masivo de Antioquia en Riosucio, el ibérico Gómez del Moral, líder sólido, quedó con ventaja de 19 minutos y 43 segundos frente a Luque y de 52 minutos y 30 segundos con relación al ‘Zipa’ Forero. También es igualmente válido, reconocer que Forero Triviño subió del puesto 14º. al segundo (en las etapas restantes) descontando 32 minutos y 57 segundos a Jorge Luque.