No obstante ser el fútbol el deporte más popular en Colombia, esta disciplina solamente participó por primera vez en los V Juegos Panamericanos, con sede en Winnipeg, Canadá, en el año de 1967.
En esa ocasión y halagados por los buenos resultados del torneo Juventud de América, celebrado cuatro meses antes en Asunción, Paraguay, el balompié criollo incursionó en la cita panamericana. Bajo la dirección técnica del profesor Oscar ‘Severiano’ Ramos (ya fallecido) el equipo colombiano se integró con jugadores como Pedro Antonio Zape y Víctor Quiñones para el arco, mientras los jugadores de campo nominados fueron: Gilberto Carrión, Gabriel Hernández, Francisco Cañarete, Enrique Caldas, Fabio Espinoza, Edier Jiménez, Luis Eduardo ‘El Camello’ Soto, Lino Huérfano, Rigoberto Urrea, Wilson Garcés, Alfonso Tovar, Henry Hurtado, Oswaldo Moreno, Jairo Ruiz, Darío López, Ramiro Monsalve, Carlos Julio ‘El Diablito’ Morales y Alonso ‘El Cachaco’ Rodríguez.
De aquella nómina de hace 40 años, tuvieron longevidad en el fútbol jugadores como los porteros Pedro Zape y Víctor Quiñoñes y futbolistas de campo, en diversas posiciones, como Gabriel Hernández, ‘Camello’ Soto, Alfonso Tovar, Darío López, Ramiro Monsalve y ‘Cachaco’ Rodríguez. El resto de convocados, en un período relativamente corto, desaparecieron del panorama competitivo del fútbol.
Colombia a nivel Panamericano hizo su estreno el 24 de julio de 1967 en el estadio Alexande Park de Winnipeg. El equipo nacional experimentó una gran goleada frente al equipo de Trinidad & Tobago por marcador de 2-5. Los únicos goles del cuadro colombiano fueron obra del delantero bugueño, Alfonso Tovar, en los minutos 35 y 42 de la parte inicial. Los pupilos de ‘Severiano’ Ramos terminaron ganando la fase inicial por 2-1. El primer gol del juego lo concretó Trinidad & Tobago por acción del jugador Samll a los ocho minutos. El derrumbe nacional fue en la fase final, cuando el pórtico de Pedro Zape fue vapuleado en cuatro ocasiones.
Dos días más tarde, la segunda presentación del cuadro nacional fue desastrosa. El equipo criollo, de camisa y medias azules y pantaloneta blanca (algo muy similar a los distintivos de Millonarios) cayó frente a Argentina por anotación de 0-5. Esa afrenta futbolística la compartieron en el pórtico, Pedro Antonio Zape y Víctor Quiñones.
El cierre de campaña, luego de sufrir tres expulsiones frente a los gauchos, fue con el equipo de México. Los aztecas en 17 minutos doblegaron a Colombia por 3-0, luego de un tiempo inicial con empate a cero goles.
Hechos bochornosos cerraron la campaña criolla en los Panamericanos de 1967. A los 38 minutos de la fase final, el delegado colombiano, Manuel López de Mesa, ordenó retirar el equipo del campo de juego, en vista del prevenido arbitraje -en contra de Colombia- por parte del árbitro de Bahamas, Ken Douston.
Las cosas tuvieron un cambio radical, cuatro años después, cuando los VI Juegos Panamericanos tuvieron como sede a la ciudad de Cali, teniendo como técnico al paraguayo César López Fretes.