El mundo del ciclismo, de los héroes de las carreteras, de las grandes emociones del pedal, se engalana este miércoles 29 de agosto, con una efemérides que es preciso rescatar con grandes letras de molde: llega a la cumbre de los setenta -70- años de edad, el otrora excepcional ciclista y mejor escalador de todos los tiempo, el antioqueño Hernán Medina Calderón, mejor identificado desde finales de la década del sesenta, como ‘El Príncipe Estudiante’, remoquete que le impusiera el inolvidable ‘Campeón’, Carlos Arturo Rueda Calderón.
Nació Medina Calderón el referido 29 de agosto de 1937 en la población de Yarumal, en el hogar de José Medina y Judith Calderón. Un grupo familia que se compuso de ocho hijos.
Siendo casi un adolescente se involucró por primera vez en la Vuelta a Colombia de 1957, la cual debió ganar con sobrados méritos, de no haber mediado el retiro del equipo de Antioquia al llegar la carrera a la población de Riosucio, procedente de Medellín. En ese momento ‘El Príncipe Estudiante’ tenía una holgada ventaja sobre el resto de ruteros.
Pero la justicia deportiva enmendó el error y tres año más tarde, en 1960, en la misma plaza principal de Riosucio, arrebató la camiseta de líder a Roberto ‘Pajarito’Buitrago y para la jornada de clausura de la Vuelta, entró al estadio ‘Atanasio Girardot’, como indiscutible campeón de aquella gesta.
Medina Calderón fue, igualmente, sub-campeón de la Vuelta en 1959 y 1961, escoltando al ‘Trigrillo de Pereira’, Rubén Darío Gómez, precisamente vencedor en esas dos versiones de la carrera nacional. Había sido por primera vez sub-campeón del giro nacional en 1958, cuando su paisano Ramón Hoyos vallejo ganó por quinta y última vez, la Vuelta a Colombia. Medina Calderón también fue campeón de los Premios de Montaña de la Vuelta, en los años de 1958 y 1959.
Corrió en la II Vuelta a Guatemala, celebrada en 1958 y del país centroamericano se trajo el título de campeón absoluto.
En 1960, junto con Rubén Darío Gómez, Eduardo Bustos y Luis Alfonso ‘Terremoto’ Muñoz, todos ellos bajo la orientación del francés José Beyaert, tomó parte en la famosa Vuelta a México, donde se clasificó campeón de la montaña, con 40 puntos. Ese mismo año hizo parte del equipo de ciclismo de Colombia a los Juegos Olímpicos de Roma.
Graduado de Ingeniero Mecánico en 1964, después de dejar el ciclismo activo al concluir la Vuelta de 1961 en la pista atlética del estadio ‘El Campín’, hoy, desde la cumbre de los 70 años puede experimentar la doble e inmensa satisfacción de haberle servido bien y con afecto al ciclismo de Colombia y a su propia carrera profesional, como hombre de jerarquía.
Felicitaciones campeón. La cumbre de los 70 es otros ‘premio de montaña’.