El mal manejo de las relaciones contra-actuales, entre el técnico Néstor Otero Carvajal, quien había sido un estratega victorioso al frente de los destinos del equipo Atlético Huila, onceno al cual salvó del descenso el año anterior y ubicó como sub-campeón del certamen ‘Apertura’ del presente año, obligaron a la directiva del cuadro ‘Opita’ a la cancelación de su contrato, toda vez que Otero, obrando por su cuenta y riesgo, había iniciado conversaciones con el Deportivo Cali, en aras de una factible, pero no segura contratación por parte del equipo verdiblanco de la capital del Valle, que licenció al gaucho Raúl Omar Labruina. Jorge Perdomo, presidente del Atlético Huila interpretó las gestiones del técnico de su equipo, como deslealtad.
En vista de lo anterior, los destinos del Atlético Huila, encasillado actualmente en el puesto 16º. del tablero, sumando sólo cinco puntos luego de seis juegos oficiales de la Copa Mustang II, pasan a manos del entrenador antioqueño Javier Alvarez, un hombre forjado en las divisiones menores del Deportivo Independiente Medellín.
Alvarez, hombre caracterizado por el excelente manejo de grupos deportivos, nació el 14 de abril de 1958. Tiene pues, 49 años de edad