Después de clasificar entre Bogotá y Lima, al campeonato mundial de 1962 en Chile, el equipo nacional de Colombia se ausentó de la capital del país, en cuanto a partidos eliminatorios de Copa se refiere, por lapso de siete años, pues los partidos de 1965, con miras al certamen de 1966 en Inglaterra, se cumplieron en el viejo estadio ‘Romelio Martínez’ de Barranqulla, donde Colombia, con un equipo improvisado, donde jugaba entre otros el papá de Carlos ‘El Pibe’ Valderrama, fue fácil presa de los conjuntos de Chile y Ecuador.
Colombia retornó a ‘El Campín’ la tarde del domingo 27 de julio, para enfrentar al equipo de Venezuela, orientado por el técnico Rafael Franco.
El triunfo del cuadro nacional, dirigido por Francisco ‘Cobo’ Zuluaga, ex zaguero central de Millonarios y Santa Fé, se concretó por marcador de 3-0, dianas de Jorge ‘Tato’ González a los 34 minutos del tiempo inicial y 11 de la parte final. La tercera anotación, en jugada de tiro penal, fue obra de Hermenegildo Segrera a los 31 minutos del complemento.
Colombia jugó aquella tarde con los siguientes hombres: Luis Largacha; Arturo Segovia, Hermenegildo Segrera, Oscar López y Gabriel Hernández, Francisco ‘Pacho’ García, Mario Agudelo y Alejandro Brand; Jorge ‘Tato’ González, Jorge Ramírez Gallego (Javier Tamayo) y Norman ‘Barby’ Ortiz (‘Burrito’ González).
El arbitraje estuvo a cargo del juez Héctor Ramiro Torres. Aquel grupo eliminatorio once de la Copa lo componían, además, los equipos de Brasil y Paraguay. Con excepción de Segrera quien jugó su quinto partido con la divisa patria y Oscar López quien lo hacía por cuarta vez, los demás se enfundaron por primera ocasión la casaca nacional, para un partido de Copa.
Así las cosas y luego de cuatro partidos en los 2.600 metros de altura de Bogotá, dos partidos ganados, uno empatado y uno perdido.