arcotriunfal.com | Un Portal a la Historia del Deporte

Inicio|Disciplinas Deportivas|Béisbol|MLB Temporada 2007|Los Rockies a la Serie Mundial

Los Rockies a la Serie Mundial

Los Cascabeles de Arizona se durmieron en los laureles y ahora verán los próximos juegos desde su casa
Por Antonio Andraus / Especial para arcotriunfal.com

Por Antonio Andraus / Especial para arcotriunfal.com

El cuento, que no es chino, dice que "el camarón que se duerme… se lo lleva la corriente".

Eso es, precisamente, lo que le acaba de ocurrir a los Cascabeles de Arizona en la final por el título de la Liga Nacional del Béisbol de las Grandes Ligas, que durmiéndose en sus laureles, por ser una novena con mayor experiencia, tanto en justas de finales de campeonato como en Series Mundiales, así como con la mayoría de sus peloteros, creyeron que tenían todo a su favor, incluyendo el handicap a la divisa que le había otorgado la mayoría de los expertos en la materia, para superar en la disputa de la corona a los Rockies de Colorado, equipo que sin tanta bulla y sin un firmamento con una pléyade de estrellas, se acaba de alzar con la corona de laureles del viejo circuito, para esperar, sentados y con toda la tranquilidad, a dónde deben ir a jugar el primer choque del Clásico de Otoño: a Cleveland o a Boston.

Ganando 24 de sus últimos 25 compromisos, algo que no ocurría en las dos últimas décadas de la pelota organizada, los Rockies se les ingeniaron para hacer de las suyas en la ronda de semifinales, contra los Filis de Filadelfia, y, seguidamente, atropellar sin consideración alguna a los Cascabeles, en los cuatro primeros de los siete desafíos previstos, para alzarse con el trapo ganador de la Liga Nacional, cuando nadie lo esperaba.

Para Clint Hurdle, el estratega de los Rockies, cuyo nombre al español es simple y llanamente "novatos", las cosas resultaron porque:

como nadie nos tuvo en cuenta, paulatinamente pudimos trepar a la cima y discutir con los llamados favoritos, todas las posibilidades de llegar por primera vez a una Serie Mundial.

Primero les ganamos a los Padres de San Diego en el partido adicional, para conseguir la tarjeta del "comodín" de la liga, en un choque extraordinario; luego doblegamos a los Filis de Filadelfia en la semifinal, con dos partidos en su casa, 4 carreras por 2 , y 10 carreras por 5; y más tarde, los derrotamos en nuestro patio, 2 carreras por 1; y ahora, sin contemplaciones de ninguna naturaleza, jugando con jerarquía, con deseos superación, hemos derrotado en cuatro partidos consecutivos a los Cascabeles por tableros de 5 carreras por 1; 3 carreras por 2, ambos en su estadio; y luego los rematamos en nuestra casa, 4 carreras por 1 y 6 carreras por 4. ¿Quieren más?, se preguntó Hurdle.


El piloto general de los Rockies nunca salió al terreno de juego confiado. Para él:

Hubo momentos cruciales, muy difíciles, probablemente en algunos momentos consideramos que teníamos que jugar un quinto partido para decidir al campeón de la Liga, pero el cuadrangular del receptor venezolano, Yorvit Torrealba, despedazó cualquiera opción para los Cascabeles y apuntaló nuestro tercer triunfo en línea en esa final.


El tablazo de cuatro esquinas de Torrealba, frente a una oferta del veterano lanzador cubano derecho de los Cascabeles, Liván Hernández, con dos compañeros en la ruta en ese cierre del sexto capítulo, cuando la pizarra estaba igualada a una carrera, decidió el partido y le despejó la ruta ganadora a los Rockies, pues al día siguiente, también triunfaron en el cuarto compromiso, 6 carreras por 4, para liquidar el título a su favor.

¿Y por qué se decidió en ese tercer juego la final de la Liga Nacional? Porque en ese momento, todas las posibilidades de la victoria estaban a favor de los Cascabeles, que hubiesen colocado la final a un triunfo y dos derrotas, y el quinto partido de la final, se hubiese tenido que jugar.

Pero Liván se equivocó con su lanzamiento. En vez de hacerlo rápido, pegado y alto a Torrealba, la bola se le quedó alta y al centro del pentágono, con buena velocidad, por lo que Yorvit se la devolvió con un descomunal batazo por el bosque izquierdo, para ponerle cifras concretas al tablero de juego.

Ya lo demás es historia. Y detrás de esas victorias de los Rockies, tanto en las semifinales como en la gran final, peloteros de la talla de Matt Holliday, Garret Atkins, Brad Hawpe y Todd Helton, los ‘’bombarderos’’ de la novena, que se combinaron para sortear todas las dificultades que tenían que afrontar frente a las ofertas de los lanzadores rivales, para sacar siempre adelante a su equipo, con el apoyo de otros peloteros como el propio Torrealba, el guardabosques central, el dominicano Willy Taveras, que ha bateado como nunca y ha engarzado unos batazos que pedían permiso para caer en terrenos de nadie; del guardabases japonés Kaz Matsui; de los lanzadores Josh Fogg, Jeff Francis, del dominicano Ubaldo Jiménez y del venezolano Franklin Morales, y del panameño Manny Corpas, como el cerrador oficial, pusieron la cotización muy alta para la Serie Mundial del 2007.

A los Rockies, por el momento, no les interesa si tienen que ir a Cleveland o a Boston, para el primer juego de la Serie Mundial. Ellos están sentados esperando en la banca, entrenando a todo vapor, para desplazarse, una vez se conozca al campeón de la Liga Americana, para empezar la batalla que los conduzca a la corona del Clásico de Otoño.

Por ahora, Medias Rojas e Indios están enfrascados en un cerrado duelo en procura de conquistar el banderín de la Liga Americana, que por lo que se ha visto en los tres primeros partidos, cualquier cosa puede pasar.
Antonio Andraus Burgos, 17 de octubre de 2007

Comentarios

Nombre:
E-mail:
Ciudad:
País:
Comentario y/o aporte:
Por favor escriba el código de seguridad:
Este código nos permite bloquear el ingreso de mensajes automáticos.
Portal desarrollado por Carlos Andrés Carvajal y Juan Manuel Hernández
Redacción y dirección Tobías Carvajal Crespo
Todos los derechos reservados 2004 - 2011 © Tobías Carvajal 2012
Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización.
571rht21