Un despiadado ataque de los Medias Rojas de Boston, los campeones de la Liga Americana, en el
primer juego de la Serie Mundial 2007, colocó a la novena de Terry Francona en ventaja sobre los campeones de la Liga Nacional, los Rockies de Colorado, al derrotarlos por pizarra de 13 carreras por 1, apoyándose en el magistral trabajo de su lanzador estelar, el derecho Josh Beckett, quien estuvo a la altura de las circunstancias durante el trayecto que trabajó desde la loma de los sustos.
Beckett controló la ofensiva de los Rockies en siete entradas laboradas, al permitir apenas seis incogibles con una carrera limpia, abanicando a nueve bateadores y otorgando una transferencia, rayita producida en la parte alta del segundo capítulo, cuando ya sus compañeros de equipo marcaban ventaja con tres carreras que habían conseguido en el cierre de la primera entrada, producto de un cuadrangular del abridor de la alineación, Dustin Pedroia, por cierto, el único del partido en el ataque de 17 cañonazos de los Medias Rojas; doblete de Kevin Youkilis, y sencillos consecutivos de Manny Ramírez, Jason Varitek, J.D. Drew, frente a las ofertas del zurdo abridor de los Rockies, Jeff Francis, quien ciertamente no estuvo en su mejor noche con sus lanzamientos.
Después de ese parpadeo de Beckett en la apertura del segundo, el derecho y serio aspirante a ganar el ‘’Cy Young’’ de la Liga Americana en esta temporada, estuvo dominante, colocando sus envíos en los rincones del pentágono en donde más le dolía a los bateadores rivales que fueron amarrados por su recta con velocidad y que, lentamente, se fueron apagando en el ‘’Fenway Park’’ para pensar, más en serio, en el segundo compromiso que se cumple en la noche de este jueves en el mismo parque de pelota de Boston en donde se jugó el primero.
Además de las tres anotaciones en el mismo cierre del primer acto, los Medias Rojas consiguieron una más al cierre del segundo, dos en el cuarto y racimo de siete en el quinto, para completar la tarea, en donde aparecieron en la libreta de anotaciones con ocho dobletes despachados contra Francis, y el primer relevista, Franklin Morales, compilando entre ambos, 16 de los 17 indiscutibles conectados por los Medias Rojas, que dejaron saber que quieren conquistar su segundo Clásico de Otoño abriendo este Tercer Milenio, después de esperar 84 años para conseguir un nuevo banderín de Serie Mundial, hasta cuando rompieron con ‘’la maldición de Babe Ruth’’, como dicen los agoreros de los Medias Rojas, en el 2004.
Beckett se retiró del montículo para dejar la faena de los dos actos siguientes en manos del veteranísimo derecho Mike Timlin y del consagrado Eric Gagne, quienes no tuvieron complicaciones para cerrar los capítulos octavo y noveno, para asegurarle el triunfo a su compañero abridor, quien con la experiencia que tenía en la Serie Mundial de 2003, cuando defendía el uniforme de los Marlins de la Florida, en la Cita de Otoño en donde su club conquistó la corona frente a los Yanquis de Nueva York, se alzó con la primera victoria de este Clásico.
Los Rockies no encontraron la fórmula para descifrarle los lanzamientos al derecho Beckett, quien en algunas ocasiones, los hizo lucir fuera de balance con el uso del bate, ponchándolos con lanzamientos retirados del pentágono y con ofertas distantes de la zona de los buenos lanzamientos, lo que contribuyó enormemente en su trabajo efectuado en las siete entradas de su presencia desde el montículo.
Aun cuando los Medias Rojas son los favoritos cuatro a tres para ganar la Serie Mundial, el hecho de haber derrotado anoche a los Rockies por ese abultado tablero, no puede traducirse en estos momentos en que eventualmente puedan ganar con facilidad la contienda a menos que, de manera inesperada, los muchachos de Colorado apaguen por completo su ofensiva frente a la capacidad del cuerpo de lanzadores del Boston, cuya labor debe ser muy cuidadosa en todos los capítulos en donde tengan que enfrentárseles.
Después de esa derrota de los Rockies, la novena de Colorado está pensando seriamente en el segundo compromiso que se jugará esta noche en el ‘’Fenway Park’’, llevando al derecho Ubaldo Jiménez, una de sus cartas fuertes durante la temporada regular, que tiene una excelente recta y par de curvas que hacen mucho daño, pero careciendo de experiencia en el Clásico de Otoño, para intentar ganar este desafío.
Los Medias Rojas de Boston, por su parte, llevarán a la loma de los sustos al veterano serpentinero Curt Schilling, para buscar la segunda victoria en la contienda, para luego descansar el viernes ambos clubes, trasladándose a Denver, en donde se medirán en los compromisos tercero y cuarto, y si es necesario, el quinto juego de la Serie Mundial.
La noche del miércoles en el ‘’Fenway Park’’ para los Rockies no fue la mejor, pero se espera que su poder de reacción sea lo suficientemente capaz de por lo menos prolongar a un quinto partido la gran final de la pelota de las Grandes Ligas de este año. Y eso por lo menos está dentro de todas las posibilidades: de que los Rockies triunfen por lo menos en un desafío en esta Serie Mundial.