Desde la celebración del Gran Premio de Brasil el pasado 21 de octubre, última prueba válida del Campeonato Mundial de Fórmula-1, se rumora, con mucha insistencia, sobre la utilización irregular de combustible, precisamente en esa carrera, por parte de los bólidos correspondientes a las escuderías BMW y Williams.
Ante tal situación, los directivos de la Mc-Laren Mercedes presentaron una reclamación formal ante la Corte de Apelaciones de la Federación Internacional de Automovilismo, la cual precisamente hoy determinará si existen razones válidas o no, para seguir adelante con dicha denuncia.
De llegar a comprobarse lo planteado por Mc-Laren, el título de campeón de la temporada pasaría de las manos del finlandés Kimi Raikkonen a las del británico Lewis Hamilton. Como quien dice, un título otorgado en pleno escritorio.
Y si ello llega a ocurrir, se debe a la sanción que recaería sobre quienes entraron en los puestos cuarto (5 puntos), quinto (4 puntos) y sexto (3 puntos). Al ser descalificados, el puntaje logrado por Hamilton en Sao Paulo (un solo punto) subiría notablemente, quitándole el primer puesto a Raikkone