En cierta ocasión se cobró en Buenos Aires la entrada para escuchar la transmisión radial de una pelea de boxeo. Ello aconteció la noche del 14 de septiembre de 1923, fecha en la cual Luis Angel Firpo enfrentó a Jack Dempsey, en el Polo Grounds de Nueva York, por el título de campeón mundial de los pesos pesados. En el Luna Park de entonces -Corrientes 1066- tuvo lugar esa velada, la primera dedicada al pugilismo en ese local, que había sido inaugurado en 1916. Posteriormente se hicieron, con alguna regularidad, reuniones boxísticas en el mismo escenario.
La entrada para escuchar aquella transmisión costó $ 0,30 centavos y se recaudaron $ 848,oo pesos, suma respetable a comienzos del siglo pasado.
Pero la primera velada, con boxeadores físicamente presentes, se cumplió nueve años después, cuando el Luna Park todavía no estaba techado. Tres combates sirvieron de base a la reunión inaugural. En uno de ellos Amílcar Caferrata se impuso por nocaut-técnico en el cuarto episodio a Jack Canavesi. En otro, José Suárez Franco, pegador siempre recordado por su notable capacidad combativa, derrotó por puntos, en 10 asaltos, a Juan Pathenay. En el tercer y último encuentro, Emilio de Rittis se impuso por decisión de los jueces a Eduardo Corti.
Estos son los seis nombres del primer capítulo en la historia de este escenario, sede de tantas y tantas jornadas memorables.