Una de las
peleas más polémicas en la historia del boxeo de todos los tiempos la protagonizaron el cubano Benny ‘Kid’ Paret Crespo y Emile Griffith, natural de las Islas Vírgenes, el sábado 24 de marzo de 1962, en el Madison Square Garden de Nueva York, pleito en el cual estaba en juego el título mundial del peso mediano, en poder del púgil cubano.
El fatal resultado del combate, la muerte de Benny ‘Kid’ Paret, diez días después de haber sido brutal, casi criminalmente golpeado por Griffith, despertó, una vez más, un unánime repudio mundial por la práctica del boxeo.
Al concluir la pelea, comenzaron las conjeturas acerca de quién había tenido la culpa de tan doloroso desenlace. Algunos acusaron al árbitro Rubby Goldstein, de no haber actuado con suficiente rapidez, para salvar a Paret de un castigo innecesario. Paret recibió cerca de 25 golpes contundentes, encontrándose totalmente indefenso y si se mantuvo en pie fue porque su axila izquierda estaba apoyada en la cuerda superior del cuadrilátero y porque además Griffith, cegado por la ira, oprimía a Paret contra las cuerdas, mientras lo cubría con una lluvia de golpes. A lo anterior se sumó que en Nueva York, desde el año 1926, estaba prohibido lanzar al ring la toalla o la esponja, por parte del manager, para salvar a su boxeador de un castigo exagerado.
Fue tan violento el castigo de Griffith a Paret, que hubo quien indicara que entre ambos púgiles existía un odio mortal y que las diferencias personales fueron llevadas por ambos al cuadrilátero. Y en efecto, entre los dos boxeadores existía encono desde hacía algún tiempo, debido a manifestaciones que el cubano Paret había hecho acerca de la masculinidad de Griffith, quien además de pugilista era diseñador de sombreros para mujeres, circunstancia que dio origen a las tendenciosas apreciaciones del entonces campeón cubano de los medianos.
A tal extremo llegaron las cosas, que en el pesaje, el día de la pelea, hubo un fuerte intercambio verbal entre ambos, que casi desemboca en mutuos golpes. Ya en la propia pelea, Griffith se mostró ansioso de venganza y fue en búsqueda del nocaut desde el primer momento, el cual consiguió en el décimo segundo asalto, en una esquina neutral.
Fue tal la conmoción mundial por el resultado de la pelea, que el gobernador de Nueva York en ese tiempo, Nelson Rockefeller, ordenó que la comisión atlética del estado a su cargo rindiera en 24 horas un informe sobre el combate. En su informe, la comisión exoneró al juez Goldstein de toda responsabilidad.
Después de la pelea y ya en el hospital Roosevelt, ‘Kid’ Paret fue sometido a una operación de tres horas en el cerebro, para aliviar la presión sanguínea provocada por dos coágulos. Un poco más tarde se colocó un tubo a través de una incisión en la garganta, para ayudarle a respirar. Pese a todos los esfuerzos médico, Benny ‘Kid’ Paret murió diez días más tarde, el martes 3 de abril del ya citado año 1962.
Luego de una autopsia de cuatro horas, el médico oficial del Estado para estos casos, Miletón Helpern, manifestó oficialmente. ‘La muerte fue causada por la complicación de las lesiones cerebrales sufridas en la pelea. La autopsia no revela ningún rastro apreciable de una vieja lesión cerebral...’
No obstante la anterior certificación médica, existía un antecedente que no se debió pasar por alto: el 9 de diciembre de 1961 Paret, en pelea por el título medio mediano de la Asociación Nacional de Boxeo, había recibido un severo castigo por parte de Gene Fullmer. Paret, en aquella ocasión, combatió dentro de una categoría superior a la suya. Es un hecho cierto que Paret fue sometido posteriormente a encefalogramas y otros exámenes para determinar si estaba en condiciones de pelear con Griffith. Los médicos dictaminaron que sí podía hacerlo. Pero el propio Fullmer opinó luego que no debió permitirse que Paret combatiera, habiendo transcurrido tan poco tiempo de su pelea con él. Fullmer fue más concretó y manifestó con relación al pleito celebrado con Paret solamente 104 días antes: ‘Nunca le pegué a un tipo tantas veces antes de noquearlo. No era una pelea para ser seguida por otra pelea dura. Recibió una mala paliza en la pelea conmigo...’
‘Kid’ Paret, quien proyectaba nacionalizarse norteamericano, ganó por primera vez el título mundial del peso mediano, por decisión de los jueces, en un combate celebrado a 10 asaltos frente a Don Jordán, el 27 de mayo de 1960 en Las Vegas. Casi dos años más tarde se constituía en el primer poseedor de un título mundial, que hallaba la muerte defendiendo su faja y el tercero en sufrir lesiones fatales en un combate por el título.
La madre de Paret, Máxima Crespo de Paret, manifestó su deseo de sepultarlo en Cuba, su patria, pero su esposa, la puertorriqueña Lucy Paret de 21 años y quien esperaba otro hijo del pugilista se opuso, argumentando que ‘Kid’ Paret había sido en vida un activista del movimiento contra la dictadura de Fidel Castro.
El malogrado boxeador caribeño, quien sólo tuvo un año de escuela y trabajó como cortador de caña, ganándose un dólar de la época por día en Cuba, reposó finalmente en un cementerio de Miami. Al morir dejó un hijo, también de nombre Benny, de dos años y medio de edad.