En el primer partido de cuartos de final de la Copa Santander Libertadores de América, el Boca Juniors, jugando de local en el estadio de Vélez Sarfields, se llevó un preocupante empate a dos goles, frente al equipo Atlas, de Guadalajara, México.
Para sorpresa de los dirigidos por el técnico Carlos Ischia, Atlás se puso en ventaja a los cinco minutos de la fase inicial por acción de Omar Flórez, cuando se presentó un ligero borbollón frente al pórtico de Mauricio Caranta. La anhelada igualdad para el equipo gaucho llegó en el minuto 36 del mismo período inicial, cuando en confusa jugada frente al pórtico azteca, la pelota terminó en la red, gracias a puntazo final de Martín Palermo, previa rodada de varios jugadores de ambos bandos en el área chica.
En la parte final, muchos más emocionante que la inicial, Atlas no se resguardó para cuidar el empate y antes por el contrario cargó con insistencia frente a la valla argentina. En uno de los tantos contragolpes ensayados por Boca, llegó el gol de la ventaja con acción del paraguayo César Cáceres, quien de media volea, muy cerca del arco, aprovechó un centro de Rodrigo Palacio.
Atlas, en el minuto 37 pudo igualar el marcador, cuando Ulises Mendivil, luego de bajar con el pecho un balón englobado, se dio media vuelta y por apresuramiento envió el pelotazo por encima del travesaño, teniendo únicamente a Caranta como adversario.
Pero Boca por su lado pudo ampliar la ventaja en el minuto 41, cuando un pase de Rodrigo Palacio lo remató de primera Juan Ramón Riquelme, pero el poste izquierdo del arco encomendado a Bava, lo devolvió al centro del área grande, donde un segundo pelotazo de Bataglia se fue lejos del horizontal.
Cuando ya los hombres del también estratega argentino de Atlás, el célebre Miguel Angel Brindisi estaban casi resignados a caer por sólo 1-2, llegó el providencial gol del azteca Torres, con fulminante remate de cabeza a un centro de Medina. Caranta salió en falso y el jugador visitante no perdonó la clara ocasión.
Preocupante empate para los boquenses, que tienen en el equipo azteca un duro hueso de roer en la próxima confrontación copera, camino de la semi-final.