Para Colombia, deportivamente hablando, la noticia deportiva de la semana que pasó es la más auspiciosa en mucho tiempo. A propósito de la designación de ser la sede del Campeonato Mundial de Fútbol Sub-20 del año 2011, recordemos algunas cosas que es bueno tener en mente.
A las 4:30 de la madrugada del domingo 9 de junio de 1974 (ya los periódicos en Colombia estaban impresos y por ello no publicaron la noticia) 10:30 hora de Frankfurt, el Comité Ejecutivo de la FIFA acogió por unanimidad la petición colombiana de celebrar el Campeonato Mundial de 1986. Como quien dice con 12 años de anticipación a su cabal cumplimiento.
Esta fue curiosamente la última gran determinación de Sir Stanley Rous, pues cuatro días más tarde no pudo alcanzar la reelección como Presidente de la FIFA, cargo que pasó a manos del brasileño Jean Marie Faustin Godefroid, más conocido mundialmente en su momento cumbre, como Joao Havelange.
Señaló el histórico cable de la UPI: “Colombia obtuvo hoy de la Federación Internacional de Fútbol Asociado -FIFA- el honor y la responsabilidad de organizar el Campeonato Mundial de Fútbol de 1986, tarea que los dirigentes de ese país (Colombia) prometieron cumplir a cabalidad.
“El solemne anuncio de la concesión de la sede -sigue el despacho de hace 35 años- fue hecho por el presidente de la FIFA, Sir Stanley Rous y provocó una explosión de alegría, no sólo entre los dirigentes colombianos, sino entre todos sus colegas latinoamericanos.
“Este honor y esta responsabilidad -concluía la primera nota- constituirán un gran estimulo para el deporte nacional y especialmente para el fútbol colombiano, el deporte más popular del país, declaró el embajador de Colombia en Bonn, Alejandro Uribe Escobar”.
Ya el lunes 10 de junio, la prensa de todo el país se hizo eco de la noticia con grandes titulares. El júbilo nacional por la decisión del máximo organismo del fútbol mundial lo resumió así el Presidente de la época, Misael Pastrana Borrero (q.e.p.d.) : “En realidad estoy altamente satisfecho. Creo que se cumple una vez más lo que tantas veces he manifestado y es que cuando el país se fija metas y se empeña, las logra. Quiero congratular a Alfonso Senior (q.e.p.d.) y todos los que pusieron su dinámica acción para lograr este propósito. Y desde luego el reconocimiento del país al Comité, que en forma tan unánime lo señaló para un evento que incuestionablemente dentro de los eventos deportivos tiene una especial significación.”
Fue en los comienzos del mandato de Pastrana Borrero, que se dispuso, por medio del Decreto 1062, la creación del Comité- Pro-Campeonato Mundial de Fútbol-1986, como una vaga ilusión para miles de colombianos. Así pues, con pie derecho y total respaldo del gobierno nacional, pareció comenzar la materialización de este compromiso, el más importante del siglo que pasó para nuestro país en cuestiones deportivas.
Luego de la muy natural y justa euforia a todos los niveles, se entró a considerar la posibilidad de ampliar (no a tumbar como ahora algunos se atreven) el estadio ‘El Campín’ candidato a ser la sede del partido final. Y así otras cosas por el estilo.
Es de esperar que la experiencia adquirida, frustrante por cierto de hace 24 años, no se repita, pues al perro no lo capan dos veces.