En un partido de características limítrofes con lo dramático, Fluminense de Brasil alcanzó la final de la Copa Libertadores de América, al superar al poderoso Boca Juniors de Argentina por anotación de 3-1, luego de una fase inicial con paridad a cero anotaciones.
Boca, de Carlos Ischia, que a la altura del minuto 12 del tiempo final estuvo transitoriamente en la final al ganar parcialmente por 1-0, entregó así el cetro suramericano de la Copa Santander Libertadores de América, que un año antes había logrado en el estadio ‘La Bombonera’ frente al Cúcuta Deportivo de Colombia, partido en el cual la niebla reinante aquella noche, influyó decisivamente en el desenvolvimiento del juego.
Esta noche, en el estadio ‘Maracaná’, el Boca fue dueño absoluto del campo en la fase inicial, donde Martín Palermo, fundamentalmente, desperdició en repetidas ocasiones goles cantados por buena parte de los asistentes, seguidores del cuadro gaucho.
En la fase final esa insistencia, con base en coraje, pundonor y corazón, cobró frutos en el minuto 12, cuando un centro de Dáttolo desde el sector izquierdo de cabeza, lo remató contra el piso el delantero centro Palermo. La bola pegó encima de la raya de gol, junto al vertical izquierdo del golero Fernando Enrique y se fue al fondo de las piolas.
La satisfacción del Boca por la clasificación duró bien poco, pues en el minuto 17 un magistral tiro libre de Washington, desde fuera del área grande, se convirtió en un golazo del jugador brasileño. Remate que hizo inútil el esfuerzo del golero Migliore. Boca renovó la carga ofensiva sobre el pórtico de Fluminense y en el minuto 22 un remate de Rodrigo Palacio lo sacó Thiago Silva de la raya de gol, cuando el arquero estaba vencido.
Pero la suerte estaba echada y en el minuto 26, en jugada de contra-golpe, el argentino Darío Conca se descolgó a gran velocidad hacia el arco boquense y al sacar violento remate, la pelota pegó en la pierna del marcador de punta, ‘El Negro’ Hugo Ibarra y se fue al fondo del arco, ante un portero Migliore volando al costado opuesto.
Sobre el minuto final del partido Fluminense estuvo cerca de la tercera diana de la noche, cuando el Boca, volcado sobre el arco brasileño, descuidó la retaguardia y en un nuevo contra-ataque del cuadro local, un remate de Darío Conca pegó en la base del vertical derecho argentino.
Ya en tiempo de reposición, Fluminense aseguró plenamente la clasificación cuando Dodó, al capitalizar una mala habilitación de Rodrigo Palacio a un compañero de equipo, tomó un balón cerca del área grande, avanzó con propiedad y fusiló al golero argentino.
Rotundo marcador de 3-1, que jamás es reflejo de cuanto aconteció en el campo de juego, pues el Boca fue amplio dominador en gran parte del partido, sin lograr concretar en goles las repetidas aproximaciones que tuvo al pórtico de los dirigidos por Renato Gaucho.
Ahora la gran final convoca a dos ‘novatos’ en esta clase de finales: Liga Universitaria Deportiva de Quito y Fluminense de Brasil.