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Para recapacitar a fondo

Colombia angustiosamente exitosa en la fase eliminatoria

Con la segunda delantera más ‘inofensiva’ del torneo, es el único invicto de certamen suramericano. Hay que ganar de local.
A la conclusión de la 6ª. fecha de las eliminatorias de la Copa Mundo, equivalente exactamente al 33,3% del periplo deportivo por los diversos países de América del Sur, el seleccionado nacional de Colombia cumple una campaña mucho mejor que la realizada con motivo del Mundial del 2002 en Corea-Japón y con mayor razón para Alemania en el 2006.

Revisando la tabla de posiciones, los pupilos de Jorge Luis Pinto ocupan la tercera casilla en el tablero de puntuación, sumando 10 puntos. En otras palabras a uno de Argentina y a tres del líder Paraguay. Y algo todavía más ‘halagüeño, por encima del penta-campeón mundial, Brasil. Y para acrecentar los reconocimientos, UNICO INVICTO de los 10 equipos en contienda. Un blasón que ojalá mantengan después del próximo mes de septiembre.

Y este logro, con base en datos estadísticos que merecen un análisis. Con la salvedad del equipo del Perú, último del tablero de posiciones, que suma sólo tres (3) goles a favor, Colombia muestra la segunda delantera más inoperante de las eliminatorias, con cuatro (4) dianas en seis juegos. Pero también otra gran verdad: Colombia, con ese magistral arquero que es Agustín Julio, sólo registra dos (2) goles en contra, no obstante carecer de una línea defensiva que comunique seguridad, que sea prenda de garantía.

Los dos últimos puntos logrados en Lima y Quito tienen pletórico de gozo al técnico Jorge Luis Pinto y hasta razón podría tener, si nos atenemos a que dos líderes del fútbol suramericano y candidatos ‘obligados’ a estar en Sudáfrica 2010, como es el caso de Brasil y Argentina, lograron uno y dos puntos respectivamente, de seis potenciales y con la ‘ventaja’ de tener un juego como local, cada uno. Los dos puntos ‘cafeteros’, en condición de equipo visitante. Lo anterior es una verdad de a puño, innegable en el balance general de esta tercera parte de las eliminatorias.

Pero en medio del jolgorio por la posición, es preciso decir que Colombia ganó esos dos puntos, luego de un pésimo segundo tiempo en la capital peruana y un perverso período inicial en el vecino país ecuatoriano. No encajar una derrota, luego de 90 minutos (45 en cada partido) de juego inoperante, mediocre, descontrolado como pocas veces hemos advertido en el equipo nacional, es para rendirle reiterado tributo a la milagrosa imagen del crucificado de Buga, bien conocido de nuestros vecinos del sur, por aquello de sus peregrinaciones.

La opinión pública no está enardecida ni los medios de comunicación desbordados, por una elemental razón: el invicto, estar terceros en el tablero codeándose con Argentina y aventajar transitoriamente a Brasil, es un analgésico que amortigua el más tenaz de los dolores.

A esta altura del año y el torneo eliminatorio, faltan dos tercios del mismo. Colombia deberá, en próximos meses, jugar como visitante frente a Brasil y Argentina, rivales bien difíciles de superar, en caso de seguir jugando como viene aconteciendo. Y a lo anterior se suman Paraguay, Uruguay, Chile y hasta Venezuela, rivales directos ciento por ciento. Como quien dice, cuatro competidores serios -sin olvidar un potencial repunte de Ecuador- luchando por dos y medio cupos al Mundial 2010, pues Argentina y Brasil son indispensables para el ‘éxito’ del torneo, por razones que no hace falta entrar a explicar.

Colombia, si el sorteo copero fuera mañana, estaría clasificada, por encima de Chile por gol diferencia, dejando el angustioso repechaje para Brasil. Además es el único invicto. Todo perfecto, como venimos de reconocerlo.

Pero cada partido de Colombia, como local o visitante, es una auténtica zozobra y no vayamos a decir ahora que es una exageración, una postura apátrida. Ni mucho menos.

El equipo del bien intencionado técnico Pinto Afanador, no ha podido armar una columna vertebral sólida, que permita afrontar con solvencia, con juego bien asociado, de profundidad ofensiva, con entendimiento casi automático entre todos sus miembros, los diversos partidos. En esa estructura, en ese andamiaje, sólo hay dos vertebras seguras, el propio técnico Pinto y el portero Agustín Julio. Lo demás, es decir zagueros, volantes y delanteros, son piezas sueltas, que en ocasiones encajan, o no, ‘justificando’ con ello el recurrir, en cada partido, a formaciones con alta dosis de cambios. No existe, después de 540 minutos de juegos oficiales de eliminatorias, un onceno fijo en buen porcentaje. Aquí sí que es cierto, con excepción del cancerbero cartagenero, que ninguno es titular y ninguno es suplente.

Los partidos del mes de septiembre y primera semana de octubre, serán, como siempre se dice, básicos en la consolidación del lugar que hoy se ostenta, pese a tan exitoso pero al mismo tiempo angustioso desempeño. Colombia-Uruguay en Bogotá, Colombia-Chile en Santiago y Colombia-Paraguay una vez más en Bogotá, al cierre de la I Vuelta de las eliminatorias, deben representarle a Colombia siete (7) puntos adicionales, para consolidarse con 17, pues en la ronda final -octubre del 2008 y todo el año 2009- está ‘obligada’ a cosechar doce (12) puntos (triunfos frente a Bolivia, Perú, Ecuador y Chile como local) para ajustar 29 puntos y buscar una ‘pesca milagrosa’ en Brasil, Argentina, Venezuela, Uruguay y Paraguay, como equipo visitante.

De ser factible lo anterior, que en cierta forma se hace imperioso (sin entrar a lucubrar sobre lo que puede acontecer con los otros enfrentamientos) el equipo de Pinto podría estar por los 30 ó 31 puntos, para no depender de ‘milagros’ de última fecha o de ‘favores’ indirectos de los mismos conjuntos que luchan por la causa de la clasificación al Mundial 2010.

La experiencia de ya varios Mundiales, entre relativamente exitosos o rotundos fracasos, en la fase clasificatoria, deben servir de algo. Si ello no es así, habremos perdido las lecciones aprendidas desde el ya lejano 16 de junio de 1957, cuando en el primer juego de nuestra historia copera, se igualó en el estadio ‘El Campín’ a un gol, con el siempre poderoso Uruguay.



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