El superar viejas marcas en la Copa del Mundo está de moda, como consecuencia de los 15 goles acumulados, hasta el momento en cuatro campeonatos (uno inactivo y tres jugados), por el hoy famoso Ronaldo de Brasil.
Con relación a este aspecto hay precisiones estadísticas que no se pueden dejar de lado. El máximo artillero en una sola edición del Campeonato Mundial de Fútbol sigue siendo el francés, de origen marroquí, Just Fontaine, quien luego de llegar a la Copa de Suecia 1958 en calidad de suplente, terminó al tope de la tabla de anotadores con trece (13) goles en seis partidos.
El primer partido frente a Paraguay terminó con triunfo galo por 7-3 y Fontaine marcó tres goles. Ganaba inicialmente el cuadro guaraní por 2-3. Contra Yugoslavia, los franceses cayeron por marcador de 2-3, luego de haber comenzado ganando el juego. Fontaine hizo las dos dianas de su equipo.
Frente a Escocia el triunfo volvió a ser para Francia. Con goles de Fontaine y Raymond Kopa, quienes compartían la habitación del hotel, Francia doblegó a los escoceses por 2-1.
En la fase semifinal se encontraron Francia y Brasil. El triunfo correspondió a los pupilos de Vicente Feola que hicieron suyo el juego por marcador de 5-2. En ese partido Francia debió actuar la mayor parte del tiempo con 10 hombres, pues el zaguero central Jonquet, sufrió factura del peroné y en aquella época no estaba autorizado el cambio de jugadores. De los dos goles franceses, el primero fue obra de Fontaine, quien así arrebató el invicto al portero brasileño Gilmar, luego de cuatro partidos sin ver caer su pórtico. El otro gol fue de Piantoni.
En el compromiso por el tercer puesto del Mundial, Francia goleó a Alemania Federal por 6-3. Just Fontaine marcó cuatro dianas, para completar la memorable cifra de trece (13) goles en seis partidos, pues anotó en todos. Un promedio de 2,16 anotaciones por partido.
Esta marca, este récord, se mantiene plenamente vigente desde hace 48 años y pareciera ser que perdurará por algún tiempo más.
A raíz de aquella espléndida campaña mundialista, el francés Fontaine fue premiado por el periódico sueco ‘Expressen’ con un fusil de caza, por aquello de ser el mejor tirador al arco. ‘Por cierto jamás en mi vida lo utilicé’ confesaría después el propio goleador galo.
Las buenas ofertas llegaron desde diversos lugares. El Botafogo de Brasil, en ese tiempo uno de los equipos más linajudos del balompié suramericano y mundial se interesó en los servicios de Just Fontaine, pero él prefirió seguir viviendo en Francia. Fontaine, además de jugar al fútbol, ocasionalmente actuaba como cantante.