España, que no llega a la final de la Eurocopa de Naciones desde 1984, cuando en el estadio de los Príncipe de París cayó ante el local Francia por anotación de 0-2, dianas de Platini y Bellone para los galos, está ahora, en pleno siglo XXI ya en la semifinal de este magno evento del viejo mundo, luego de eliminar a los actuales campeones del mundo, Italia, en los lanzamientos desde el punto penal, por resultado final de 4-2.
Héroe de la jornada para el cuadro ibérico fue el arquero Iker Casillas, quien en desarrollo de los 90 minutos de juego sacó de la raya de gol, con la pierna izquierda un remate a gol de la artillería gala y en la instancia de los cobros desde los doce pasos, atajó dos cobro definitivos para sellar la exitosa campaña que hasta el momento cumplen los pupilos del viejo estratega Luis Aragonés.
Iker Casilla, artífice, en buena parte de este logró, nació el 20 de mayo de 1981 en Madrid. A la edad de seis años fue llevado por su padre, en periodo de prueba al Real Madrid, donde fue fichado de inmediato por Antonio Mezquita. A los 16 años integró las filas del gran equipo de la capital española. Una lesión de César Sánchez le dio la titularidad en el equipo merengue y posteriormente un contratiempo del arquero José Santiago Cañizares, doce años mayor que él, le brindaron la oportunidad en el arco del seleccionado de la península, cuando este conjunto estaba al mando del técnico José Antonio Camacho.