Después de dos emotivos partidos de fase semi-final, los equipos de Alemania y España lograron llegar a la gran final de la Copa de Europa, en su XIII versión. Alemania, en forma angustiosa, superó a un bravo equipo de Turquía por anotación de 3-2. Un partido que estuvo a escasos segundos de requerir de tiempo suplementario, pues el equipo turco, por tercer partido consecutivo, igualó transitoriamente las cifras a dos dianas, sobre la agonía del partido. Pero Alemania, con su propia fórmula, lo sacó con un gol agónico de Lamp.
España, por su lado, tuvo un paso a la final mucho más plácido, pues arroyó en todos los sectores del campo a un desconocido onceno de Rusia, que había prácticamente borrador del campo al representativo de Holanda. España 3- Rusia 0, una ventaja de tres goles, tal como había acontecido en la fase previa.
La final de este domingo 29 de junio reunirá pues, a dos equipos veteranos de este certamen. De los dos países en contienda, España fue el primero en lograr una final, hacia el año de 1964, cuando en Madrid superó por 2-1 a la vieja Unión Soviética. Después de 24 años, los ibéricos lograron su segunda final en la historia, pero en el estadio de los Príncipes de París cayeron por 0-2 frente al representativo de Francia, comandado por el gran Michel Platini, quien fue precisamente el goleador del certamen con nueve dianas.
La de este fin de junio será la tercera final para el conjunto español, orientado en esta ocasión por el veterano técnico Luis Aragonés.
El historial de los alemanes es mucho más rico en resultados. El conjunto germano llegó por primera ocasión a la final europea en el año 1972, cuando en el estadio Heysel de Bruselas superaron a la Unión Soviética por 3-0. El hombre más positivo del certamen fue el alemán Gerd Müller con cinco goles. Fue la antesala del poderoso equipo teutón, campeón del Mundial del año 1974 en su propio territorio.
En las dos siguientes ediciones del torneo, Alemania logró clasificar para la final. Frente a Checoslovaquia perdió el título logrado cuatro años antes, pero por la vía de los lanzamientos desde el punto penal, pues en el tiempo reglamentario se registró paridad a dos goles. En los tiros francos triunfó Checoslovaquia por 5-3. Pero cuatros años después, en 1980, en el estadio olímpico de Roma, Alemania reconquistó la copa al doblegar a Bélgica por anotación de 2-1.
Hacia el año de 1992 los alemanes fueron nuevamente finalistas, pero cayeron frente a Dinamarca por 0-2 en el estadio Ullivi de Gotemburgo, república sueca. Pero un cuatrenio más adelante, en 1996, Alemania se hizo nuevamente al trofeo, luego de aventajar a República Checa por 2-1.
Así las cosas, Alemania ha hecho presencia en la final de cinco copas de Europa, de las cuales ha ganado tres y perdiendo una por lanzamientos desde el punto penal. España ha jugado dos finales, ganando una y perdiendo la otra.