Sin lugar a ninguna duda, el partido estelar de la fase de Cuartos de Final, en Alemania 2006, está a cargo de Argentina y Alemania, en virtud de sus antecedentes. Estos dos equipos, para ser más exactos, protagonizaron las finales de
1986 en Ciudad de México y de 1990 en Roma.
El domingo 29 de junio del 86, en el Estadio Azteca, se enfrentaron Argentina, dirigida por Carlos Salvador Bilardo y Alemania Federal, bajo la batuta del 'Kaiser',
Franz Beckenbauer.
Luego de vibrantes 90 minutos, siendo los últimos 15 de total dominio germano, al punto de lograr la paridad a dos goles restando nueve minutos para concluir el juego, los gauchos finalmente se alzaron con el triunfo por marcador de 3-2.
Esa tarde anotaron por Argentina, José Luis Brown, jugador en ese tiempo del Atlético Nacional de Medellín y con 29 años de edad; Jorge Valdano, figura estelar del Real Madrid y con 30 años. Después fue prestigioso técnico, escritor y comentarista deportivo. El tercer gol, obra de Jorge Burruchaga, jugador del Nantes de Francia y con sólo 23 años. Como quien dice que los autores de los tres goles del campeón gaucho, estaban radicados en Colombia, España y Francia.
Por Alemania anotaron Karl-Hains-Rummenigge, jugador del Inter de Milán y con 30 años de edad. El transitorio empate a dos anotaciones lo alcanzó Rudi Voeller, jugador del Wender Bremen y con 25 años de edad.
La que podría catalogarse de revancha se vivió cuatro años más tarde en Roma. El domingo 8 de julio volvieron a verse, en una final de Copa, Argentina y Alemania, dirigidos, ambos equipos, por los mismos directores técnicos: Bilardo y Beckenbauer. Este último había tomado la riendas del conjunto europeo en 1984, en reemplazo de Jupp Derwall, bajo cuya orientación los germanos perdieron la
Copa Mundo de 1982, frente a Italia.
Pero en la confrontación de la Ciudad Eterna las cosas fueron a otro precio: ganó Alemania por anotación de 1-0, gol de Andreas Brehme, jugador del Internacional de Milán y nacido el 11 de septiembre de 1960 en Hamburgo.
De los protagonistas directos de aquella final de hace 16 años, solamente dos personas están activamente vinculadas al certamen del 2006: Franz Beckenbauer como alto dignatario del Comité Organizador de la Copa y el exdelantero Jürgen Klinsmann, en la dirección técnica de los germanos.
En el 2006, luego de cuatro partidos previos y en condición de invictos, en realidad de verdad todo está dispuesto para que protagonicen una auténtica ‘final’ de Copa, con 10 días de anticipación.
De un triunfo depende, en buena parte, que los germanos puedan abonar terreno para su cuarta Copa Mundo o los argentinos igual cosa, para su tercera estrella mundial. Noventa minutos, ojalá de intensas emociones en Berlín.
Por Tobías Carvajal Crespo