José Patrocinio Jiménez, hace un cuarto de siglo, podría decirse (haciendo la salvedad del triunfo de Alfonso Flórez Ortiz en el Tour de L’Avenir de 1980) que abrió el camino de los éxitos del ciclismo PROFESIONAL en las carreteras del viejo mundo y más concretamente en el Tour de Francia de 1983.
Ese año se disputó la 70ª. versión de la prueba por etapas más calificada del mundo, sobre un trazado de 3.860 kilómetros, repartidos en 22 etapas. Comenzó con un prólogo de 5,5 kilómetros en Fontenay sus Bois y concluyó con la jornada de 195 kilómetros entre Alfortville y París, con triunfo de Gilbert Glaus. El campeón en ese tiempo fue el francés Laurent Fignon, con tiempo global de 107h-31m-58s., con un promedio de 36,320 kilómetros la hora. El español Angel Arroyo alcanzó el sub-título, con diferencia de 04m-04s. El español Pedro ‘Perico’ Delgado se ubicó en la 15ª. casilla, con retardo de 25 minutos y 44 segundos.
Pedro Delgado sería campeón del Tour, cinco años más adelante, en 1988, frente a Steven Rooks.
Pero la historia, la novela del Tour de 1983 la escribió, así fuese en forma efímera, el boyacense José Patrocinio Jiménez, un bravo ciclista nacido en el municipio de Ramiriquí, el 17 de enero de 1952. El gran Patro fue hermano gemelo de quien recibió el nombre de Alfonso.
Antes de hacer su estreno en la carrera europea, fue campeón de la Vuelta a Colombia, del Clásico RCN, de la Vuelta al Táchira y la Vuelta a Guatemala. Igualmente campeón de la montaña en el Tour de L’Avenir del año 1981.
El lunes 11 de julio, se cumplió la 10ª. etapa del Tour, entre Pau y Bagneres de Luchon, con 201 kilómetros de recorrido y paso por el temible alto de Tourmalet, una de las cumbres míticas de la prueba francesa. En una jornada que es histórica, Patrocinio Jiménez y el escocés Robert Millar (nació en Glasgow el 13 de septiembre de 1958) sostuvieron un duelo fantástico, hombro a hombro en la mítica altura, dejando muy atrás al resto de ciclistas, entre ellos los propios ases de la carrera.
El más perjudica el irlandés Sean Kelly, quien perdió el liderato del Tour y cayó al cuarto puesto de la general individual.
En el duelo de titanes, Patrocinio Jiménez superó a Millar, calificado escalador europeo, en la raya de sentencias del Tourmalet. Esa cumbre lo consagró, a partir de entonces, como el mejor escalador del mundo. La actuación de los colombianos, pues Edgar ‘Condorito’ Corredor también realizó una etapa memorable, fue resaltada a grandes titulares por la crónica deportiva de los principales diarios europeos.
Aprovechando el desgaste de Patrocinio Jiménez en los duros ascensos, el británico Millar sacó ventaja en el descenso hacia la meta final de la etapa, para hacer suya la jornada con tiempo de 6h-23m-27s. En la cuarta casilla clasificó Patrocinio, con desventaja de 01m-30s. Lo antecedieron en la meta Pedro ‘Perico’ Delgado y Pascal Simón, mejores conocedores del recorrido desde el último premio de montaña a la raya de sentencias.
Gracias a este desempeño histórico en la montaña, el boyacense José Patrocinio Jiménez quedó como líder de los premios de montaña, con un total de 81 puntos, mientras Millar quedó en la segunda posición con 66 y ‘Perico’ Delgado con 57.
El Tour de hace un cuarto de siglo contó con la presencia de 140 ruteros (10 de ellos colombianos) de los cuales lograron terminar la carrera 88. El escuadrón nacional estuvo conformado por Alfonso Flórez Ortiz, Samuel Cabrera, Fabio Casas, Edgar Corredor, José Patrocinio Jiménez, Alfonso López, Cristóbal Pérez, Abelardo Ríos, Julio Alberto Rubiano y Rafael Toloza. Todos ellos bajo la dirección técnica del ‘Tigrillo de Pereira’, Rubén Darío Gómez, ex campeón de las Vueltas a Colombia de 1959 y 1961. Un equipo patrocinado por Pilas Varta, con la figura de su gerente, Saulo Barrera a la cabeza.
El famoso Robert Millard, un hombre excepcional en la montaña y quien participó en esta carrera desde 1983 hasta 1993, inclusive, es hoy una mujer, pues luego de abandonar la práctica activa del ciclismo, se sometió a una serie de operaciones para cambiar de sexo. Actualmente es Roberta Millar, próxima a cumplir 50 años de edad.