A escasas tres vueltas del final, el Gran Premio de Hungría de la Fórmula-1, cumplido en el Circuito de Hungaroring, con trazado de 4,381 kilómetros y 70 vueltas en total, hasta completar 306,663 kilómetros, se tornó sencillamente dramático. Al puntero solitario de la carrera, el brasileño Felipe Massa, de la escudería Ferrari, le estalló el motor de su bólido y se quedó a la vera de la calzada. En ese instante a un poco menos de 12 kilómetros de la raya de sentencias, perdió no sólo el triunfo parcial (que iba encaminándose a la cuarta conquista) sino también el liderato del campeonato, pues apuntaba a 64 puntos.
En razón de este percance mecánico se alzó con el triunfo, por primera vez en su carrera deportiva, el finlandés Heikki Kovalainen de la escudería Mc.Laren Mercedes. En la segunda casilla se ubicó Timo Glock, alemán de Toyota y posteriormente el otro finlandés de este podio dominical, Kimi Raikkonen.
Posteriormente cruzaron la raya de meta el español Fernando Alonso y el británico Lewis Hamilton, quien gracias a este puesto final y el percance de Massa, conservó el liderato de la Fórmula-1.
Hamilton sufrió un pinchazo a la altura de la vuelta 40, pero pudo reponerse para lograr sumar 4 puntos en la meta final.
Luego del Gran Premio de Hungría las ubicaciones generales quedaron de la siguiente forma:
1º. Lewis Hamilton 62 puntos
2º. Kimi Raikkonen 57 puntos
3º. Felipe Massa 54 puntos
4º. R. Kubica 49 puntos
5º. Nick Heidfeld 41 puntos.
En cuanto a puntaje por escuderías, el puesto de vanguardia es para Toyota con 111 puntos, escoltada por Mc.Laren Mercedes con 100.
La próxima cita de la gran carpa de la F-1 será en un plazo de tres semanas, cuando se cumpla el Gran Premio de Europa, en Valencia, España.